Editorial | Acuerdos que respeten la Constitución

Lo imperativo ahora es buscar la forma de destrabar un acuerdo que promete millonarios beneficios

La relación entre la Corte Constitucional y el Ejecutivo se tensa nuevamente, esta vez por el freno al acuerdo de promoción y protección de inversiones suscrito entre Ecuador y los Emiratos Árabes Unidos. La Corte alega que el texto podría contradecir la prohibición constitucional del arbitraje internacional, un argumento que el Ejecutivo considera “equivocado”, por trabar el arribo de capitales que el país tanto necesita.

La urgencia de arribo de inversiones constituye una realidad que nadie puede contradecir. No obstante, sin ignorar que es indispensable que lleguen recursos externos, no se puede dejar de considerar que la postura de la Corte tal vez no obedece a un activismo intervencionista ni a un afán de obstaculizar la política exterior del Gobierno, sino de un apego estricto a la norma suprema. Así lo evidencia la reciente aprobación del acuerdo con Corea del Sur.

Lo imperativo ahora es buscar la forma de destrabar un acuerdo que promete millonarios beneficios. No suma nada la confrontación, el Ejecutivo debe corregir adoptando otras vías, como el modelo de resolución de controversias entre Estados que funcionó con Corea, descartando así la de los tribunales internacionales.

La seguridad jurídica debe empezar, precisamente, por respetar la ley propia.