Apagones en Ecuador: el corte que alerta sobre el riesgo del estiaje
La falla en una línea estratégica, que dejó sin luz a cinco ciudades, justo antes del estiaje, obliga al Gobierno a informar si habrá nuevos cortes

La falta de planificación energética mantiene al país vulnerable ante nuevos racionamientos.
Los apagones no pueden ser tratados como hechos aislados ni explicados con comunicados genéricos. El corte del 21 de agosto, que dejó sin energía durante varios minutos a Guayaquil, Durán, Machala, Jipijapa y Santo Domingo, evidenció la vulnerabilidad de la infraestructura estratégica.
El episodio debe ser una advertencia. El Ecuador está a las puertas de un estiaje que pondrá nuevamente a prueba a una matriz eléctrica dependiente de la generación hidroeléctrica. Si la red ya muestra fragilidades antes de que llegue la temporada crítica, el Gobierno tiene la obligación de explicar qué ocurrirá cuando los caudales disminuyan y aumente la demanda sobre el sistema.
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Lisbeth Zumba
Ecuador necesita respuestas y previsión
El país debe estar preparado para enfrentar nuevos apagones, pero primero necesita tener la certeza de si los habrá, cuándo y con qué magnitud. El silencio oficial solo alimenta la incertidumbre en una población preocupada.
Celec y el Ministerio de Energía deben informar qué provocó la falla, cuál es el plan de contingencia para el estiaje y qué inversiones concretas se ejecutan para reforzar la transmisión. No hacen falta disculpas: hacen falta respuestas, previsión y transparencia. El apagón ya ocurrió. Lo que no puede ocurrir es ignorar su advertencia.