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Paúl E. Palacios | Cómo va el optimismo en el mundo

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La tecnología se está convirtiendo en un cuchillo de doble filo

Nikolái Kondrátiev fue un economista ruso que cobró relevancia por su teoría sobre los “ciclos económicos largos” (Onda Kondrátiev). Él consideraba que existían ciclos de entre 45 y 60 años, y como el resultado de sus estudios no le gustaron a Stalin, lo mandó a encarcelar. Aún en la cárcel siguió escribiendo y esa altanería lo llevó a ser condenado a muerte en 1938 y fusilado.

Lo interesante de los estudios de este científico es que sostenía que los ciclos de crecimiento y expansión económica estaban precedidos por estados de optimismo social. Las expectativas eran activos catalizadores del consumo y con ello el despegue.

Hace pocos meses una importante firma francesa -hoy global- de investigación reportó que para el año 2025 el optimismo recibió una caída de 7 puntos. Es decir, en sus palabras, tan solo el 59 % de los encuestados a nivel global se sentían optimistas sobre su situación personal, pero al preguntárseles sobre su entorno, tan solo el 45 % anotaron su expectativa de mejores tiempos futuros. Lo interesante de este estudio es que las expectativas del ciudadano común coinciden con las de sus líderes empresariales o políticos. Se evidencia que las personas estamos más optimistas de lo que está en nuestras manos, pero cada vez más escépticos de lo que está en manos de nuestros líderes, y claramente más preocupados por las interacciones de países (aranceles y guerras), y comunidades (temas étnicos, religiosos y de género).

Pero surge una arista que antes no era perceptible, y se trata de la implicación que la tecnología pudiera tener en nuestro futuro. Apreciará el lector que esa arista no es dependiente necesariamente de un país (Estado) o de una comunidad, sino de empresas que ya están prácticamente fuera del control de gobiernos, y también de personas que tienen plena independencia de cualquier legislación.

La tecnología se está convirtiendo en un cuchillo de doble filo, con fantásticas posibilidades de uso para salvar vidas, pero ofreciéndole un poder insospechado a quien la dispone en su beneficio o perjuicio de otros.

¿En qué ciclo cree usted que nos adentramos?