Medardo Mora Solórzano | Guerra arancelaria
No se discute que el Gobierno debe proteger la seguridad ciudadana, pero el mecanismo utilizado es totalmente equivocado
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump busca sustituir el multilateralismo que se fortaleció después de la caída del Muro de Berlín y la creación de la Organización Mundial del Comercio en 1995, como ente regulador del comercio y aranceles entre los distintos países, por un mundo donde prevalezca el bilateralismo, con lo cual pretende reforzar su tesis de “hacer grande a EE.UU. nuevamente” (MAGA).
Sin duda EE.UU. es un enorme consumidor a nivel global, maneja el mundo financiero a través de su moneda, el dólar, y eso le permite presionar a otros países a negociar acuerdos comerciales. Para ello aumenta aranceles, mecanismo que está utilizando el gobierno ecuatoriano para presionar a Colombia a que fortalezca el combate al narcotráfico en la frontera con Ecuador. No se discute que el Gobierno debe proteger la seguridad ciudadana, pero el mecanismo utilizado es totalmente equivocado: afectar la débil economía del país. Colombia es más de tres veces superior en su PIB al Ecuador (438 versus 130 mil millones de dólares según datos a Diciembre de 2025).
Es verdad que la balanza comercial es favorable a Colombia: es más lo que compramos que lo que les vendemos, pero ese dato no puede ser analizado superficialmente en una simple suma y resta. Lo real es que la economía ecuatoriana se nutre de las importaciones de Colombia; muchas medicinas básicas, necesarias para la salud, provienen de Colombia a un mejor costo que si se importaran de otro país. Hay productos agrícolas y pesqueros, especialmente de medianos y pequeños productores, fundamentales para la economía del país, como atún, cacao, plátano, arroz, que se exportan a Colombia, afectados con esta medida. Además, se perjudica a la transportación, a la energía eléctrica, a locales de comida fronterizos, y se alienta el contrabando.
Hace poco el presidente Noboa en una entrevista con periodistas amigos del Gobierno, puerilmente afirmaba que han aumento las recaudaciones fiscales con esta subida de aranceles, pero según el Comité Empresarial Ecuatoriano por cada dólar que gana el fisco se pierden seis dólares que dejan de circular en la economía del país.