Columnas

El G20: actuar ya para vacunar al mundo

Todavía estamos en peligro. Los cuatro millones de muertes por COVID-19 confirmadas hasta la fecha son el lamentable resultado de que el mundo no supo responder a la COVID-19 con claridad, cooperación y compasión’.

De la reunión de ministros de finanzas del G20 en Venecia debe salir un plan para inmunizar al mundo contra la COVID-19. Los países productores de vacunas: Estados Unidos, Reino Unido, la Unión Europea, China, Rusia y la India, en conjunto, fabrican dosis suficientes para completar el proceso de inmunización de todo el planeta a principios de 2022. Pero el mundo aún no tiene un plan para hacerlo. Aunque existe una iniciativa internacional que busca poner la cobertura vacunatoria al alcance de países pobres, el Mecanismo de Acceso Mundial a las Vacunas contra COVID-19 (Covax), ha resultado desastrosamente insuficiente. Los países que producen vacunas las han usado para sus propias poblaciones, teniendo millones de sobra. Y entre empresas fabricantes y gobiernos se han suscrito acuerdos secretos para venta bilateral a costo superior al de Covax. El mundo padece el egoísmo de los países productores de vacunas, la codicia de las empresas y el colapso de la gobernanza cooperativa básica entre las principales regiones del planeta. Los científicos vienen advirtiendo que un retraso en la cobertura vacunatoria mundial puede ser devastador, conforme aparezcan nuevas variantes con capacidad para eludir las vacunas actuales, algo que ya está ocurriendo. Científicos israelíes han informado que la eficacia de la vacuna de Pfizer‑BioNTech contra la variante delta solo llega a 64%, en vez de 95% que tiene contra el virus original (aunque otros cuatro estudios hallaron cifras considerablemente superiores). La buena noticia es que una cobertura mundial integral es factible. Ya hay niveles globales de producción suficientes para completar la vacunación de toda la población adulta en cuestión de meses. Faltan planes para distribuir las dosis a todas las naciones del mundo, ricas y pobres por igual, junto con medidas de apoyo logísticas y financieras. Nada de esto es inalcanzable si los miembros del G20 empiezan a planificar con seriedad. Hemos hecho un cálculo provisorio del tiempo que llevará alcanzar un alto nivel de cobertura vacunatoria mundial; que Covax, la OMS, el G20 y los países productores de vacunas no lo hayan hecho es una falla tremenda de cooperación internacional. Nuestro cálculo: la producción mensual de vacunas autorizadas para uso en emergencia por la OMS y autoridades regulatorias nacionales, y que se estarán administrando a gran escala entre julio y diciembre de 2021, será en promedio unos mil millones de dosis.

La población mundial es 7.800 millones de personas; 5,800 millones tienen al menos quince años de edad. Si el objetivo es alcanzar 80% de cobertura de la población adulta en cada país, hay que vacunar a 4.600 millones de personas. Teniendo al 30 de junio alrededor de 850 millones con vacunación completa y 950 millones que recibieron primera dosis, hay que administrar unos seis mil millones de dosis. A un ritmo de producción de mil millones de dosis por mes, se los puede alcanzar en unos seis meses (principios de 2022). Pero solo será posible con un plan global que incluya un cronograma para la asignación internacional de las dosis, un plan logístico para su transporte, un plan de implementación dentro de cada país y un plan de financiación. Es imprescindible que el G20 llegue a un acuerdo y ponga manos a la obra para proveer las vacunas necesarias.