Fausto Ortiz | Háganse amigos
Iremos conociendo en estos días sus equipos de trabajo, quiénes son su gente de confianza para cada viceministerio
Recuerdo la primera y única campaña presidencial en la que participé 17 años atrás, de la cual siempre me llamó la atención el estratega de campaña (+) que un día hizo la siguiente afirmación: “de esta mesa saldrán los ministros”. Trabajamos juntos más de nueve meses planificando y realizando las tareas que se nos asignaban. Al final ocurrió lo pronosticado, todos los de la mesa terminamos siendo ministros, tarde o temprano, en aquel gobierno. En esta última campaña electoral fui consultado por un candidato que no llegó a segunda vuelta si me animaba a acompañarlo en la cartera de Economía si lograba el favor popular. Respondí afirmativamente y me quedé esperando la llamada a sumarme a la campaña para formar parte de esa mesa de trabajo de donde saldrían los otros ministros. Supongo que el formato de muerte cruzada, por lo corto del tiempo, demandó otro tipo de organización.
Traigo este par de recuerdos porque el gabinete actual tiene elementos en común en su juventud, pero un faltante previo de trabajo en equipo que les permita actuar coordinados.
No sería mala idea encerrarse un fin de semana para que se hagan amigos, trabajar juntos, buscar un río torrentoso, sentarse en una balsa y hacer “rápidos”, para que remen juntos y encuentren liderazgos intermedios que les permitan llevar mejor estos 18 meses que tienen por delante.
Son muchos ministros. Por mi parte si me preguntan, solo recuerdo el nombre de Juan Carlos Vega Malo para Finanzas y “@DonVolsas” para Defensa. La tarea es compleja y se debe empezar con cosas tan pequeñas como intentar marcar un objetivo común y trabajo en conjunto.
El Ministerio de Finanzas quedó sin su titular el día previo a la posesión presidencial. No hubo ni siquiera un encargado, como ocurrió con los viceministerios. El Ministerio se movió en piloto automático, entraron $ 200 millones (M) de deuda el día martes y quedaron en la Cuenta Corriente de Finanzas. El miércoles otros $ 187M (ambas de bonos de deuda interna) y el ‘sistema’ destinó esos recursos a pagar vencimientos de capital de deuda, interna y multilaterales por $ 408M. Alguien en funciones o en transición hubiera podido evaluar si había alguna opción diferente para esa liquidez en Finanzas y no tener sorpresas la primera semana.
Iremos conociendo en estos días sus equipos de trabajo, quiénes son su gente de confianza para cada Viceministerio o a quién de ‘carrera’ mantienen cerca. El rol del profesor Roberto Izurieta (otro nombre y trayectoria conocida y de lujo) será intenso para establecer las mecánicas de comunicación, las vocerías, las líneas principales y empezar a trabajar en equipo.
Hay que ir armando sobre la marcha la proforma presupuestaria del año siguiente a la par de planificar el fin de año. Cada nuevo ministro deberá hacer sus requerimientos de fondos para los proyectos de ‘arrastre’ o los nuevos conforme las propuestas de campaña y estrellarse con lo que creo será algo cercano a la realidad: si ponemos todo lo que queremos, el déficit fiscal se irá arriba de $ 8.000M y conseguir ese monto, más $ 7.000M de amortización y pasivos para 2024 será tarea imposible. Pelearse con el único tendero de la zona que nos da fiado no es la mejor idea. Haga como que le va a pagar, y si puede, páguele.