Soplan nuevos vientos en el país
No volvamos a equivocarnos; hay que alzar bien las velas del barco para un mejor rumbo
Nuestro país ha sufrido muchas desilusiones patrióticas. No ha tenido suerte en el amor de sus hijos del yugo hacia su madre tierra, la que los vio nacer, crecer... Y deshacer para sus beneficios y su egoísmo egocentrista hacia sus hermanos de nacimiento y luchadores, utilizados por una bandera traidora y un líder demente, con promesas falsas y sin tapicería sentimental. Hoy es el día del amor a nuestro país, Ecuador. No dejemos ni seamos cómplices de que nos sigan robando la alegría, con ilusiones de vida y discursos trillados, con verborrea barata. Ya es hora de vivir y disfrutar entre familiares y amigos, en tertulias; ver niños en parques jugar y deleitarse de la paz y tranquilidad, sin temor ni coacción de nadie. Los vientos están soplando a nuestro favor y ya es hora de liberarnos de las cadenas de la esclavitud; así como los pelafustanes políticos se liberan de los grilletes, así debemos librarnos de la impunidad. No volvamos a equivocarnos; hay que alzar bien las velas del barco para un mejor rumbo. Cuando el amor se encuentra con el amor, el cielo se abre y caen lluvias de bendiciones, limpiando y barriendo con toda la basura. “No temas a lo nuevo; témele a lo que ya conoces”.
Javier Valarezo Serrano