Salario mínimo en Ecuador: por qué controlar precios es más efectivo que aumentarlo
La solución práctica es la creación de un departamento o ministerio adscrito al Ministerio de Finanzas o de Comercio, para que controle los precios

Los aumentos salariales no siempre funcionan.
En casi todos los países de Sudamérica, los debates internos que desarrollan sus presidentes están encontrándose con divergencias en cuanto a tomar una decisión de aumentar los salarios mínimos a los trabajadores, que para nuestro análisis se clasifican en formales e informales. Lo correcto es buscar equilibrios salariales a fin de beneficiar a la mayoría de los ciudadanos ecuatorianos, que pocos tienen un empleo fijo y gran parte de ellos, en el orden del 16 %, están en el desempleo, pues existen empresarios que prefieren dar trabajo a extranjeros con salarios menores al salario básico unificado de 482 dólares mensuales, sin que autoridad alguna realice un control detenido de estas anomalías en el sector laboral ecuatoriano.
Los informales ocupan el 65 % en casi todo el país y gran parte de Hispanoamérica. Estos salarios están causando crisis moral y desmotivación en los trabajadores que buscan satisfacer sus necesidades básicas, educarse en lo posible, comprar medicinas, vestimenta y compartir con su núcleo familiar, lo que se les hace muy difícil. De allí que la mayoría realiza actividades de emprendimiento, que es la nueva forma de trabajo digno e independiente. Los criterios de muchos gobernantes en Sudamérica es aumentar estos salarios o remuneraciones mínimas, cuando eso no es lo correcto. Lo adecuado es el control de los precios por intermedio de los departamentos gubernamentales, a fin de que no siga en aumento la tasa de desempleo, hambre, corrupción, miseria y pobreza, que es del 21 %, con tendencia a pobreza extrema de alrededor del 8 % a nivel nacional.
Emprendimiento como alternativa
No son convenientes los aumentos de salarios, pues tienen resultados negativos en su aplicación. La solución práctica es la creación de un departamento o ministerio adscrito al Ministerio de Finanzas o de Comercio, para que controle los precios de los productos y se rijan los empresarios a los valores establecidos, como ocurría cuando se fijaban precios a las medicinas de uso humano. Estos controles beneficiarían a los usuarios o consumidores y ayudarían a la obtención de las canastas familiares. La creación de estos organismos internos paliaría en gran medida la situación de los ciudadanos frente a los organismos gubernamentales que los implementarían en beneficio de la ciudadanía.
José Arrobo Reyes