Oír nuestro interior
Desfallecer no tiene sentido mientras tengamos savia; además contamos con la esperanza como aliento
Cada hostilidad es una invasión al valor humano. Únicamente después de haber analizado conjuntamente los diversos contextos, podemos elevar los cimientos de la concordia, utilizando la munición de la mano tendida, a través del genuino verbo, que hemos de saber conjugarlo en todos los tiempos y para todas las edades. Lo importante es mantener la seguridad de lo verídico, tanto en nuestra mirada que ha de acariciar y no despreciar, como en nuestras acciones, que han de ser coherentes con el racimo natural del poema inspirador naciente en el alma. Lo sustancial es resistir y detenerse, oír nuestro interior, que muchas veces nos indica el camino justo a tomar. Desfallecer no tiene sentido mientras tengamos savia; además contamos con la esperanza como aliento.
Víctor Corcoba