Monika Silva, más que activista fue una soñadora
La historia de Monika Silva destaca su compromiso con Montañita, donde impulsó iniciativas para mejorar la calidad de vida de la comunidad.

Monika Silva dejó un legado de servicio y cercanía con la comunidad de Montañita.
He leído con atención las referencias a su vida publicadas en las ediciones de EXPRESO del 7 y 8 de julio, y me admiro por ser una soñadora a carta cabal.
Justicia
Caso Monika Silva: La historia desconocida de la activista anticorrupción
Diego Alfonso Alvarado Franco
De Polonia a Ecuador: una vida dedicada a servir
Polaca de nacimiento y ecuatoriana de corazón, creció solo bajo el cuidado de su madre, una profesora a tiempo completo, a quien, cariñosamente, ayudaba económicamente recogiendo fresas en las áreas circunvecinas.
Gracias a una beca de una institución privada pudo estudiar idiomas en Inglaterra y obtener una maestría con fluidez perfecta en cinco lenguas. Vivió en Brasil, donde se casó por primera ocasión; de ahí el apellido Silva de sus dos hijas, radicándose después en el Ecuador unos diez años, concretamente en la comunidad de Montañita, provincia de Santa Elena, donde llegó a conocer a casi todos sus habitantes y a palpitar con sus necesidades fundamentales.
Gestión comunitaria y lucha por necesidades básicas
La relación permanente que siempre tuvo con sus vecinos le hizo sentirse en casa, pensando en la frase repetida de su compatriota Rosa de Luxemburgo, quien creía que a las personas, más son las cosas que nos unen que las cosas que nos separan. Este principio y la convivencia que permanente tuvo con los habitantes, la motivaron a preocuparse más por la necesidad de atender al menos los requerimientos más prioritarios y urgentes, como, por ejemplo, canalización y alcantarillado mediante gestiones en el Municipio de Santa Elena, responsable directo de dichas inversiones.
Pese a las necesidades generales de toda la comuna, no quiso que nadie se responsabilice de las exigencias inevitables. Creó una fundación que represente al pueblo, aunque siempre tuvo una sola responsable a pedido suyo: Monika Silva. Eso es valentía y patriotismo, y ser soñadora, no anarquista, aunque por ello la mataron. Nunca buscó votos, sino solo que las autoridades atiendan las necesidades de esa comarca, casi olvidada.
Iván Escobar Cisneros