Un momento para agradecer
El Señor nos entrega el tiempo como si fuera una parcela para que la cultivemos
Es muy placentero reunirse en fechas como estas, para hacer un balance del año que terminó y hacer serios propósitos del nuevo año que ha comenzado.
Es una oportunidad para demostrar amor a familiares y amigos, y darle gracias a Dios por todas las bendiciones que de él hemos recibido.
El Señor nos entrega el tiempo como si fuera una parcela para que la cultivemos y la llenemos con obras buenas y agradables a los ojos de ese Dios que nos ama sin poner condición.
Estas sanas reflexiones las escribe una persona que con mucho orgullo dice: “Que ella no tiene edad, porque lo que tiene es vida”.
Martha Reclat de Ortiz