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Diario Expreso Ecuador

Mártires de Chicago y el 1 de mayo: la vigencia de la lucha obrera frente a la desigualdad

Una reflexión sobre la vigencia de la lucha por la jornada laboral digna y la deuda histórica con trabajadores e inventores frente a la desigualdad global

Trabajadores alzan su voz en medio de la Revolución Industrial, evocando la lucha histórica por la jornada laboral digna.

Trabajadores alzan su voz en medio de la Revolución Industrial, evocando la lucha histórica por la jornada laboral digna.Imagen generada con IA

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“Los Mártires de Chicago” (1886), así se los recuerda y se honra la memoria de los caídos para reivindicar la jornada de ocho horas, las cuales se han estancado por más de dos siglos a nivel global, con contadas excepciones.

El mensaje que dio al mundo el empresariado de Estados Unidos fue contundente: pena de muerte (horca) para el que resiste.

Un sistema de profundas contradicciones

Esta infamia (sistema liberal) que consiste en apropiase, por la fuerza, de los bienes materiales e inmateriales y vivir del trabajo ajeno, provoca profundas contradicciones que se resuelven con un salto dialéctico, hacia una nueva era que bien podría llamarse tecnológica.    

Para estar, medianamente, a la altura del momento histórico, considero pertinente recurrir a la siguiente reflexión: “sin el trabajo y el ingenio de los seres humanos no tendríamos los objetos ni los inventos sobre la faz de la Tierra”. He ahí la trascendencia de las personas que dejan su vida, (trabajadores e inventores), ya en el campo, en las fábricas, en las minas, en oficinas, en las aulas, en los hogares y en todo lugar donde se transforman los materiales de la naturaleza.

El trabajo como eje de la sociedad

Esta actividad (trabajo) debería involucrar a todos los habitantes del planeta con exclusividad de niños, niñas, adolescentes, ancianos y personas en situación de vulnerabilidad.

Los recursos necesarios para un desarrollo existencial digno deberían ser regulados por los consejos de los pueblos, con énfasis en la conservación de la naturaleza y en los modos de producción.

La desigualdad como deuda histórica

En consecuencia, y para llamarnos dignos hermanos de los “Mártires de Chicago”, el 90 %  de planetarios deberíamos declarar proscrita la era del 10 % de ricos.

La realidad nos indica que estamos en deuda con los trabajadores e inventores; el respeto que se merecen ni su trascendencia no constan en los programas oficiales de educación.

Salomón Poveda Llerena

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