A la hora de criticar...
Castro, en su último tiempo, usó ropa deportiva Adidas y nunca los directivos y propietarios de la empresa comentaron críticamente su actitud aborrecible
En estos días hubo una crítica fuertísima y destructiva contra un célebre músico, que no es racista, supremacista ni antisemita, como si le cayeran encima los Cien mil de San Luis -aunque era criticable, debió ser con moderación, edificación y justicia-, solo porque lo desprecian por sus nuevas opiniones sobre la vida y su filosofía. Era sobre Kanye West. Algo peor que la actitud de West fue la de Fidel Castro, quien rompió la República de Cuba, usurpó el poder e impuso una tiranía totalitaria sobre toda la población, sin importar raza ni etnia, incluso con rasgos antinegros y antisemitas, quien durante su mandato buscó la destrucción del pueblo hebreo y no reconoció la existencia del Estado de Israel. Castro, en su último tiempo, usó ropa deportiva Adidas y nunca los directivos y propietarios de la empresa comentaron críticamente su actitud aborrecible; incluso sus equipos deportivos de segregación ideológica y política, solo para revolucionarios, también visten con esa marca. Es hora que esa compañía y otros poderosos personajes e instituciones condenen al régimen castrocomunista y más ahora que está en confabulación con Rusia putinista en la guerra contra el pueblo ucraniano y con un contrato de instalación de cohetes nucleares rusos que amenaza la paz de la región y el mundo.
Oscar Biscet