Elecciones exprés
Los partidos y movimientos políticos deberán cumplir un cronograma electoral estrechísimo que prevé una semana de campaña
Las elecciones exprés derivadas de la muerte cruzada constituyen el evento más singular y excepcional de la historia reciente. Los partidos y movimientos políticos deberán cumplir un cronograma electoral estrechísimo que prevé una semana de campaña. Será difícil que los electores conozcan los programas de gobierno o a los candidatos de las diferentes tiendas políticas; y la dispersión en la papeleta será un dolor de cabeza al momento de decidir y votar. Como ocurrió en 2021, los presidenciables arrastrarán a sus asambleístas; los que polaricen las elecciones tendrán bloques parlamentarios más representativos. Ojalá los avivatos de siempre no logren camuflarse bajo los paraguas presidenciales pues urge mejorar el Legislativo. El escenario político se está configurando alrededor de tres tendencias. Nada está dicho. En el correísmo su binomio presidencial será consecuencia de quien mejor endose el capital político del prófugo Rafael. Si bien son la primera minoría, su votación actual es menor a la que obtuvieron con Arauz en 2021, insuficiente para ganar en una sola vuelta y más aún imponerse en un balotaje, pues conservan el estigma de corrupción, autoritarismo y despilfarro. La tendencia de derecha tendrá varios candidatos. Villavicencio, Sonnenholzner y Topic disputarán una franja de votos disminuida por la carente gestión del desgobierno de Lasso. Los esfuerzos populistas por mostrarse como opción, incluso la promoción de un mercenario como ‘outsider’, están trivializados por la participación de estos personajes en los negociados y la nómina estatal de los tres últimos gobiernos. Para los sectores democráticos y de izquierda Yaku Pérez es su mejor opción, con posibilidades de polarizar con el correísmo y ganar, todo depende de configurar una alianza programática que supere la división de Pachakutik, articular al movimiento social organizado y proponer soluciones coherentes con las demandas populares.
Francisco Escandón Guevara