¿Está Ecuador preparado para el fenómeno de El Niño? La urgencia de prevenir una nueva crisis
Ante la creciente probabilidad de un nuevo fenómeno de El Niño, Ecuador enfrenta el desafío de prepararse para lluvias extremas, inundaciones y pérdidas

Hacienda. Las plantas sembradas ahora con la llegada del fenómeno de El Niño se pueden perder todas y eso provocaría escasez del alimento.
Las noticias sobre la llegada de la corriente de El Niño son alarmantes, con probabilidades del 61 % en los próximos meses, debido a la elevación de la temperatura global y del nivel del mar.
Economía y negocios
El Niño pondría en riesgo más de 4.000 megavatios de generación hidroeléctrica en Ecuador
Mayra Pacheco Pazmiño
Una amenaza que los ecuatorianos conocen bien
Los ecuatorianos sabemos lo que significa este fenómeno. Lo hemos vivido y sufrido muchas veces, y algo se aprendió de esas experiencias. Las autoridades actuales deben conocer los daños registrados en fenómenos anteriores; por ello, las medidas preventivas y bien planificadas son positivas. Desde esa perspectiva, tomando en cuenta los antecedentes históricos y climáticos que configuran los pronósticos anunciados, creemos oportuna la alerta amarilla. No es pesimismo, pero las dimensiones del invierno, como se prevé, pueden ser fatales. Las alertas ya están dadas y los estudios revelan que el océano frente a las costas ecuatorianas se está calentando. Existe alta probabilidad de que, a partir de agosto, haya exceso de lluvias, como en años anteriores, dejando graves pérdidas en infraestructura y economía.
Actualmente, en algunas provincias de la Sierra y Oriente ya se soportan lluvias intensas, deslaves e inundaciones. De igual manera, la Costa es muy sensible a inundaciones y desbordamientos de ríos, afectando comunidades, caminos vecinales y sembríos. Todo esto provocará crisis en el transporte de personas, productos y mercancías. Por lo tanto, el aparato económico también se vería afectado, ya que tanto el exceso de agua como la sequía ponen en riesgo el ecosistema y la calidad de vida, llevando a la escasez de productos básicos y favoreciendo la especulación.
Señor presidente, estamos advertidos ante esta amenaza. Los ecuatorianos debemos prepararnos y anticiparnos a los hechos. No solo el Gobierno, municipios y consejos provinciales están llamados a adoptar medidas necesarias en zonas de riesgo. Debe implementarse un plan nacional de contingencia. Todos debemos poner de nuestra parte para contener al Súper Niño y evitar que nos tome desprevenidos; y si llega, que sus daños sean los menores posibles. Recordemos: es mejor prevenir que lamentar. La pregunta es: ¿el país está preparado para un superfenómeno de El Niño?
Robespierre Rivas Ronquillo