Según la historia tuvimos eminentes líderes patriotas que dieron sus mejores esfuerzos y servicio a la nación, logrando, gracias a su esfuerzo, patriotismo e inquietud constructiva, la transformación de la patria. En muchos casos lo hicieron apremiados por falencias económicas y políticas. En la actualidad el país se ve en la necesidad de generar líderes políticos de la estatura de aquellos, con profunda vocación y visión de servicio, comprometidos a combatir la corrupción e impunidad, que no incurran en actitudes distraccionistas, esgrimiendo la media verdad, la demagogia y la calumnia, que profundizan los resquemores en desmedro del encuentro nacional que tanto se requiere para un futuro mejor. Ecuador hoy confronta una seria crisis de liderazgo, salpicado por una sistémica corrupción. Quienes se consideran líderes han perdido la confianza ciudadana por haber faltado a la verdad y solo buscar cristalizar ambiciones personales, tergiversando la realidad. Están ausentes los verdaderos líderes que se necesita, con cualidades de estadistas, constructores e idealistas. Se requiere que surjan nuevas figuras, con renovadas inquietudes, que ratifiquen su vocación de servicio de manera patriótica y desinteresada. Hombres y mujeres honestos con espíritu integracionista que vuelquen sus esfuerzos y liderazgo a la construcción de una nueva patria. Ecuador siempre se ha levantado de las caídas más estrepitosas, ojalá la cordura y transparencia se retomen lo antes posible.. Ec. Mario Vargas Ochoa