El discurso odiador y divisionista
Análisis sobre cómo el discurso político y mediático en Ecuador estaría profundizando la polarización social y debilitando la confianza ciudadana

Tras dos años y medio de gestión del presidente Noboa, el descontento social es evidente y no se limita al correísmo
En la actualidad, ciertos medios de comunicación y las redes sociales están saturados de un odio evidente o solapado. Aunque muchos no lo expresen abiertamente, este discurso incita a la división entre ecuatorianos, promoviendo la violencia y la polarización.
Basado en la tergiversación, este relato obnubila la razón e impide la objetividad. El peligro radica en cómo reaccionará la sociedad ante estos ataques a las opiniones contrarias al statu quo político, ya que dicha respuesta definirá los límites de nuestra libertad de expresión antes y después de las elecciones.
Ecuador se encuentra dividido en tres grupos: los fanáticos del gobierno que se niegan a ver sus errores; la oposición radical que no da crédito a ninguna gestión; y quienes votaron por un verdadero cambio y no ven resultados diferentes. Para colmo, el país no logra desprenderse del legado de la administración correísta, lo que distrae de retos urgentes en materia de seguridad, narcotráfico, educación, salud y empleo, sin olvidar la corrupción sistémica y la severa crisis económica que afecta a la mayoría.
Crisis estructurales que agravan la polarización
Tras dos años y medio de gestión del presidente Noboa, el descontento social es evidente y no se limita al correísmo, como afirman sus seguidores. Existe un sentimiento de que el gobierno actual no brinda una voz genuina a los ciudadanos. Esto se debe a la dualidad en el manejo estatal, la presencia de exfuncionarios cuestionados en altos cargos, las intermitencias de las autoridades y las incoherencias de un Poder Legislativo con mayoría. Todo esto genera la sensación de que se desconoce el camino al desarrollo, aumentando la inseguridad, la desigualdad y la privación de derechos. ¿A qué intereses sirve este discurso divisionista? A los de aquellos que buscan evadir el control ciudadano y democrático de la cosa pública.
Mario Vargas Ochoa