Día del Padre: el legado de amor, sacrificio y ejemplo de un papá
En el Día del Padre, esta reflexión destaca el amor, la entrega y el ejemplo que un padre deja en la vida de sus hijos, incluso cuando ya no está físicamente

El amor y el ejemplo de un padre dejan una huella que permanece toda la vida.
En Ecuador el tercer domingo de junio se celebra el Día del Padre para rendir pleitesía y reconocimiento al jefe del hogar. Singular ser que tiene la potestad de crear, amar y sacrificarse por sus hijos. El padre tiene en sus manos y en su mente la delicada misión de conducir a sus hijos por el camino del bien.
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Valeria Alvear
Papá, bendita palabra que es sinónimo de creación, protección y sacrificio. Hablar del padre es hablar de responsabilidad, de trabajo fecundo, de honradez, tenacidad y sufrimiento. Un buen padre es estandarte y ejemplo para sus hijos, su familia y la sociedad.
No hay misión más delicada y difícil que la de ser padre; en compañía de la madre es responsable de la formación de sus hijos.
Un padre que nunca deja de estar presente
Un papá, lo que se llama papá, es un superhombre. Puede responder con prontitud una pregunta sobre biología, seguida de una de matemática y rematada con una sobre sexo. Es capaz de arreglar la plancha y curar un rasguño. Y al minuto de haber regañado con severidad, sonríe y guiña el ojo con ternura. Es una combinación extraña de razón y sentimientos. Sabe decir no cuando es lo justo y sí cuando es conveniente.
Es el único de la casa que persigue un ratón hasta atraparlo así se muera de asco por dentro. Es un higo que parece duro por fuera y es puro dulce en su interior. Es el constructor de un nido, el maestro de la escuela de la vida.
Un verdadero papá tiene mucho de mamá, con carrocería de hombre. Si hay que cambiar pañales, los cambia. Cuando el hijo llora, es refugio; cuando ríe, es compañía.
¿Qué significa mi papá para mí? Fue y sigue siendo vida, aunque ya no esté físicamente. Fue fuerza en mi camino, amor puro y sincero, riqueza en presencia para la familia.
Mi ángel terrenal abrió sus alas y se me fue al cielo. Mi padre dejó tanto en mi corazón y vida que mi mente no lo olvida. Mi amor por él no conoce distancia y siempre será amado y recordado cada día.
Te envío un beso y un abrazo hasta el cielo. Mi corazón se quedó lleno de gratitud por haber estado siempre en mi vida.
¡Gracias papá!