Un día no es suficiente
El Día del Padre invita a reflexionar sobre el valor del cariño, el respeto y la gratitud para entregar en esta celebración. más allá de lo material.

El reconocimiento a los padres trasciende un día y se refleja en el cuidado y la cercanía cotidiana.
Proverbios 13:1... El hijo sabio recibe el consejo del padre, mas el burlador no escucha las reprensiones. Reina-Valera. 1960. En el Día del Padre nunca pido mucho, sólo que me valoren y me den un abrazo. Intento ser mejor que mi padre; no es tarea fácil. Mis huellas quedan en los recuerdos. En el Día del Padre observo contradicciones: unos padres son maltratados por sus hijos: olvido e indiferencia, falta de cariño y empatía; un pastel no compensa la ausencia. Ese día es siempre una oportunidad para ser agradecido por todo el bien recibido.
Respeto, memoria y cuidado en la vejez
Recuerda el sacrificio de tu papá, bien o mal hizo lo que pudo; te dio lecciones de vida. Ese día suceden muchas cosas: hay ofertas comerciales y se cae en la trampa. Los gestos de amor no se miden con regalos, las cosas más sencillas son más valiosas; no abandones a tu papá en su vejez, cuídalo. ¿Por qué celebramos el Día del Padre? Investigar. ¿Cómo puedes valorar y bendecir a tu padre? ¿Qué te ha dado él? El Día del Padre puede ser todos los días; tu actitud frente a las circunstancias, marca un antes y un después. Un día no es suficiente para valorar.
Agustín Romero