Críticas a la gestión política en Ecuador reabren debate sobre gobernabilidad
El discurso político en Ecuador vuelve al centro del debate ciudadano entre críticas a la gestión pública, la inseguridad y la eficacia de las medidas estatales

Cuestionamientos a autoridades por resultados en salud, educación y seguridad.
Dicen los manabos, ‘puro verborreo’; eso son los presidentes, alcaldes, prefectos, ministros, gobernadores y asambleístas. Todos están en la misma cesta. No deben ofrecer sin conocer la realidad de cada tema: salud, educación, trabajo o vivienda. Cada uno tiene rabo de paja, no hay quién se salve; por eso el adagio popular: todos roban, todos mienten, nadie hace nada por sus mandantes. Mejor es estar calladito hasta que realice algo de lo que ofrece y ir de radio en radio o prensa escrita o hablada.
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Críticas a la experiencia y formación de funcionarios públicos
En este gobierno hitleriano, puros jóvenes sin experiencia, sin capacidad ni liderazgo han pasado y permanecen en los ministerios. ¿De qué sirve el PHD o MGS si no han manejado la vindicta pública, sino empresas anónimas con flujos de dinero menores al presupuesto de sus cargos? Dice Laura: que pase el condenado, y así es. Todos pasan sin solucionar la salud, educación, vivienda, energía eléctrica, apagones, muertes violentas. De nada han servido los 15 días de tormento y encierro.
Si preparan otro estado así, no deben considerar viernes y sábado, que son días festivos para los ecuatorianos en el ámbito social y comercial. Se pierde dinero, alegría, festejo, impuestos por ventas y turismo nocturno. Más bien se debe dar oficio permanente a los militares en sectores comerciales y populosos, los menos salpicados, con trajes distintos y armas de fácil manejo.
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Propuestas sobre seguridad y presencia estatal en zonas comerciales
Los gobernadores deben involucrarse junto a jefes distritales de Policía en reconocer las zonas de ataque de estas bandas organizadas y dentro del perímetro estacionar permanentemente dos motos con elementos rápidos, radios con frecuencias para comunicación con otros sectores. Sauces es comercial todos los días y la ronda policial brilla por la permanencia. Andan en grupo de cuatro motos; tienen miedo a ataques de la delincuencia o asesinos disfrazados de terroristas. Un expresidente dijo en su periodo: no quiero presos, tienen que ser dados de baja.
Quiera Dios que no les roben a los defensores de los derechos humanos, los intimiden, vacunen, secuestren. Estos delincuentes no piden permiso para robar y así se los debe tratar, con vehemencia, sin leerles los derechos. Ni Noboa, que creí era la solución, ni los que tuvieron 0,001 de votos deben gobernar este país, que es cada día más pobre y endeudado. El rechazo en las urnas debe ser muestra de sus equivocaciones.
Johnny Cedeño García