Conviviendo con la indiferencia
Por eso estamos como estamos, con mucho odio. Ser solidario implica ser amables con los que nos rodean
Estamos en una burbuja con síntomas de indiferencia social, de aplanamiento afectivo con una secuela de apatía. Convivimos con la indiferencia ciudadana, sin respeto ni solidaridad con el prójimo; con insensibilidad y desapego, una fusión de frialdad. Vemos cómo asaltan a personas y nos hacemos de la vista gorda. Ser indiferente significa que nada nos importa. Esta actitud es la más agresiva y dolorosa; vivimos sin bondad. La indiferencia es el apego silencioso a la injusticia, plasmado en el parto muerto de la historia. Por eso estamos como estamos, con mucho odio. Ser solidario implica ser amables con los que nos rodean.
Javier Valarezo Serrano