CNE prorrogado y concentración de poder: críticas al rol de los organismos de control en Ecuador
Se cuestiona la permanencia del CNE más allá de su periodo legal y su influencia en la independencia de los organismos de control en Ecuador

Diana Atamaint es la presidenta del CNE.
Si hay malos ejemplos de funcionarios aferrados a sus cargos son los miembros del Consejo Nacional electoral (CNE) con su presidencia a la cabeza.
La función de ellos culminó el año pasado, pero al prorrogarse ilegalmente sirvieron - sirven- al ajedrez político del inquilino de Carondelet que ha develado ante el país su afán obsesivo de perpetuarse aduciendo no sólo la nueva sino la mejor generación ante los políticos que superviven, según el CNE por las irregularidad de sus acciones.
Cuestionamientos a la independencia electoral
El actual CNE es el epicentro donde giran, haciéndole eco y coro, casi todos los organismos de control con excepción de la Corte Nacional de Justicia, a la que ha estigmatizado Daniel Noboa porque no se ha rendido a su evidente autoritarismo procurando que goce de amplia popularidad que ha provocado que constitucionalistas probos y eruditos RC, mencionen que se halla en el preámbulo a la dictadura - ¿o ya lo está?