Cartas de lectores: Queremos un futuro de paz, progreso y bienestar
Hoy vemos cómo algunos políticos y dirigentes de partidos o de grupos de interés emiten opiniones que confunden y enredan
Tras la toma de posesión de Daniel Noboa, debemos recordar que necesitamos liderazgo, ideas, compromiso y la acción de él y de dirigentes de todos los sectores de la sociedad. Aunque cada día nos gusten menos, los políticos deben cumplir una misión política, entendida esta como el diseño, organización y ejecución de proyectos y estrategias que buscan el bien común y el desarrollo integral del ciudadano. Pero en Ecuador, como en tantos otros países, las tragedias provocadas por muchos de estos personajes son más destructivas que cualquier desastre natural. Y el daño principal, además del subdesarrollo, es la pérdida de la esperanza y entusiasmo por la vida, la democracia y el futuro. Esto se denomina miseria política. Si bien será siempre cierto que todos somos más o menos responsables, por acción o por omisión, de nuestra realidad, es indiscutible que la dirigencia política del país juega un papel estructural en la vida del pueblo. Por ello no se los puede dejar solos ni es recomendable girarles un cheque en blanco, pues ya hemos visto cómo los marcan y derrochan. Hoy vemos cómo algunos políticos y dirigentes de partidos o de grupos de interés emiten opiniones que confunden y enredan sobre temas como la crisis de inseguridad ciudadana, la falta de empleo, la crisis de salud, la sistémica corrupción y los extremos asfixiantes de violencia social que vivimos. Lo común es ver intentos de manipulación social para perseguir intereses oscuros que nos alejan de la solución y provocan confrontación. Lo extraño es asegurar consensos o propuestas serias y aclaradoras, como los acuerdos a que llegaron para plasmar la mayoría y elegir dignidades en la Asamblea. El Ecuador de hoy necesita recibir luz, transparencia, soluciones responsables y esperanza. Este es el reto de nuestro tiempo y que le tocará enfrentar a los nuevos gobernantes para volver a soñar con un futuro de paz, progreso y bienestar colectivo. Queda cada vez más claro que cualquier país necesita seguridad, justicia, educación, empleo, salud y libertad para luchar y aprovechar la hermosa oportunidad que es la vida.
Mario Vargas Ochoa