Cartas de lectores: Lo mismo de la nueva Asamblea
La responsabilidad que reciben es inmensa y el desafío aún mayor.
En pocos días se instalará la nueva Asamblea. La cancha está lista y los micrófonos encendidos para escuchar cualquier disparate inclemente, porque la mayoría no son muy competentes, desconocen de política, y la minoría son ‘demagogos sabelotodo’. Habrá que esperar la instalación, la suma de fuerzas para elegir sus nuevas dignidades y descifrar la postura de cada bancada, además de algo elemental: los pactos. Que la política es pragmática, que hay que sentarse con quien sea, pero no con corruptos. Entiéndase que se debe tirar alrededor de las necesidades del país, con fines públicos, y principios éticos, como debe ser los problemas económicos, seguridad, desempleo y corrupción. Señores de la Asamblea, explíquenle al pueblo cuáles serán sus acuerdos para solucionar los problemas de nuestra sociedad. En la nueva Asamblea sí hay algunos alfiles políticos, audaces y capaces de generar consensos y acuerdos, de aglutinar algunos políticos del atomizado organismo con que tendrá que gobernar el nuevo mandatario. Debe tener un mínimo de 81. Además, los nuevos legisladores tienen el deber de tramitar las iniciativas que han sido presentadas desde 2009:1.231 proyectos represados. Por otro lado, hay que tener en cuenta los problemas de fiscalización, políticos y penales. Y hay otras prioridades: evacuar el proyecto de reforma constitucional, que fue presentada en 2022, para que los militares actúen con la Policía Nacional. Asimismo, se advierte al nuevo gobierno del costo político, no solo para Noboa, sino para el Estado, de pactar con el correísmo y estar sujeto a la extorsión a cambio de impunidad. Si eso se da, Noboa no tendría igual aceptación para 2025. Hay que buscar una mayoría que aporte democráticamente y mantenga agenda de calidad, no de pedidos de cargos y otras actividades poco morales, sino para trabajar en conjunto para dar seguridad y empleo a los habitantes. Se requiere una asamblea que legisle y fiscalice. Nadie quiere ese organismo conspirativo, destructivo y obstruccionista, ni defensora de la impunidad, o de dejar hacer y dejar pasar. Mucho cuidado, señores legisladores, en decepcionar al pueblo que los eligió y caer en un porcentaje más bajo del 6% de la Asamblea anterior. La responsabilidad que reciben es inmensa y el desafío aún mayor.
Robespierre Rivas Ronquillo