Cartas de lectores: Dolor de madre
A la primera Dios le dará todo su apoyo; a la segunda, que no olvide que sus hijos y la vida le pueden dar una fuerte lección
Como mujer y como madre me rompió el corazón el saber la historia de Gloria Acosta. No hay razones en el mundo para que exista la ingratitud de una hija hacia la persona que le dio el ser. La madre es el tesoro más valioso; nada en el mundo, ni dinero, ni joyas, ni títulos de cualquier magnitud tienen el valor de haber procreado un ser, y aun más el haberse sacrificado siendo padre y madre para ese ser. No me pareció el artículo sobre la historia de Gloria y su desencanto ante la ausencia de sensibilidad, amor, gratitud de aquella chiquilla endiosada no sé por qué. Sin conocer personalmente a ninguna de las dos, sin saber entretelones de sus vidas, se hizo trizas aquella simpatía por la primera dama de mi país. Va mi aprecio por la dama manabita y su profundo dolor de madre, y mi rechazo y fastidio para la persona insensible e ingrata que procreó. A la primera Dios le dará todo su apoyo; a la segunda, que no olvide que sus hijos y la vida le pueden dar una fuerte lección.
Martha Jurado Rodríguez