Cartas de lectores: ¿Acoso laboral o acoso empresarial?

La jubilación patronal está decretada hasta el fin de sus días, pero en realidad muy pocos acceden a ella

El nuevo proyecto estrella de la nueva Asamblea es una legislación a la que llama de acoso laboral; lo que más parece es de acoso empresarial. Esta iniciativa está amparada en una reforma al Código de Trabajo. El mensaje al electorado es ganar adeptos y votos de la gente que no lo entiende y que es: que los empleados son los que deben poner las reglas al dueño de la empresa. El despido intempestivo es un castigo al empleador; los empleados en la práctica son accionistas de la empresa, con la participación del 15% de lo que la empresa produce anualmente. La jubilación patronal está decretada hasta el fin de sus días, pero en realidad muy pocos acceden a ella. Lo que los ecuatorianos debemos preguntarnos es cuál ha sido el beneficio del Código de Trabajo vigente desde 1938. ¿Hay más inversión extranjera en Ecuador? ¿Hay más empleo? ¿Por qué en Brasil y Méjico el salario mínimo es la mitad de Ecuador, con economías mil veces más desarrolladas? ¿Por qué los empleados en las empresas no llegan hasta la jubilación? Esta reforma sale amparada en dos partidos políticos unidos en una indisoluble alianza por la impunidad, RC5 por sentencias ejecutoriadas de sus dirigentes que residen ahora en Méjico y en el exilio en Bélgica, y de un PSC muy preocupado por el riesgo legal de su última y desastrosa administración Municipal.

Juan Orús Guerra