Aprender a reconciliarnos en un mundo globalizado
La paz colectiva nace de la autenticidad y el amor propio, sustituyendo la prepotencia por el respeto al derecho y la armonía desde el núcleo familiar

La paz que el mundo anhela comienza en el silencio de la reflexión personal y el conocimiento interior.
La cruel realidad de un orbe globalizado, nos llama a repensar situaciones, conciliando actitudes.
Desde luego, debemos cesar en los enfrentamientos, antes que la derrota de la humanidad sea real, con la consabida sed de quietud que tenemos, poniendo fin a la prepotencia, a la exhibición de la fuerza y al desinterés por el derecho.
Buenavida
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Nadia Larco Bravo
Por desgracia, en demasiadas ocasiones, las batallas comienzan en nuestro propio círculo familiar.
Sin duda, uno ha de aprender ya no solo a reprenderse, también a ser indulgente consigo mismo, porque nos conviene la relajación antes que el rigor de su aplicación en las cosas que debemos hacer. No hay mejor virtud, que aprender a interrogarnos a nosotros mismos, para poder amarnos y poder amar a los demás.
En efecto, la vida no es fácil para nadie. Uno tiene que ser muy auténtico para darse cuenta de esto.
Víctor Corcoba