SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Monika Silva: su historia contada por amigos y activistas en Ecuador

Vecinos, amigos y activistas recuerdan cómo Silva transformó El Tigrillo, sector donde vivió más de 10 años, con trabajo comunitario, ayuda social y gestiones

Mural. Se ha convertido en un punto de encuentro para recordar el legado de Monika Silva.

Mural. Se ha convertido en un punto de encuentro para recordar el legado de Monika Silva.Foto: CHRISTIAN VINUEZA/ EXPRESO

Creado:

Actualizado:

Las claves que debes saber

  • Monika Silva fue homenajeada en Montañita tras su muerte el 8 de junio por su labor comunitaria.
  • El barrio El Tigrillo renombró su avenida principal por su legado en obras y gestión vecinal.
  • Vecinos recuerdan su ayuda en pandemia y denuncias anticorrupción que marcaron su vida.

Era barcelonista. Celebraba los triunfos del Ídolo, desayunaba con gusto un bolón mixto con queso y chicharrón, elegía un seco de pollo cuando quería comer como una ecuatoriana más y encontraba en las playas de Montañita el atardecer que nunca se cansó de mirar. Aunque nació en Polonia, Monika Silva Koniuszek hizo de esta comuna de Santa Elena el lugar donde decidió construir su vida.

Te invitamos a leer| Asambleísta insiste en pedido de información a Interior por el caso Monika Silva: ¿Qué solicita?

Semanas después de su muerte, ocurrida el pasado lunes 8 de junio de 2026, su rostro continúa ‘observando el barrio’ El Tigrillo. Es un mural en su honor levantado por vecinos y amigos, donde aparece sonriente en primer plano.

Debajo de la pintura, sobre el suelo, descansan flores frescas, velas blancas consumidas por el viento y pequeños cuadros con frases que resumen la manera en que esta comunidad decidió recordarla: “Nadie se arrepiente de ser valiente”; “Madre, amiga y guerrera”.

El improvisado santuario permanece intacto en el barrio organizado El Tigrillo, el mismo lugar donde vivió durante más de una década y que, desde hace pocos días, también decidió cambiar el nombre de su calle principal por uno que pretende desafiar al olvido: avenida Monika Silva.

El barrio que la adoptó

La antigua avenida principal de El Tigrillo es un trayecto recto que conecta a casi todo el barrio. Allí, durante años, era común ver pasar a Monika sobre una bicicleta. Después consiguió una pequeña moto, pero la rutina apenas cambió. Iba de un lado a otro, visitando a los vecinos, resolviendo problemas o simplemente saludando.

Ivo Nowak todavía la imagina recorriendo esa calle. Junto a su esposa, Gisela Sarmiento, regresó a Ecuador en 2017 después de vivir algunos años en Suiza, para abrir un restaurante en Montañita. 

Monika fue una de las primeras personas que conocieron. “Ella fue la que nos dio la bienvenida acá al barrio, porque siempre se hacía amiga de todos”, recuerda. Desde entonces ella se convirtió en cliente habitual. Pronto entablaron una amistad.

La activista Monika Silva fue hallada sin vida en su vivienda de Santa Elena. Según información pública, a ella la habían alertado de que existían serias amenazas contra su vida.

La activista Monika Silva fue hallada sin vida en su vivienda de Santa Elena. Según información pública, a ella la habían alertado de que existían serias amenazas contra su vida.Archivo Expreso

Labor social

Durante la pandemia en 2020, mientras el miedo mantenía encerradas a muchas personas, Monika dedicaba buena parte de sus días a organizar ayuda para familias vulnerables.

Recibía donaciones desde el extranjero y también de Polonia. Con ese dinero armaba cajas con alimentos para habitantes de Montañita, Manglaralto, Olón y otras comunidades. “Nosotros la acompañábamos. Era bien bonito”, recuerda Ivo.

Aquella vocación por organizar no desapareció cuando terminó la emergencia sanitaria. En 2023 impulsó la conformación de una directiva formal para el barrio El Tigrillo y asumió su presidencia.

Acabó con el lodo

Para entender por qué esa avenida en la actualidad lleva su nombre hay que retroceder una década.

El 4 de marzo de 2016, en un reportaje publicado en EXTRA, comuneros describían a El Tigrillo como uno de los sectores más conflictivos de Montañita. La calle era un camino lodoso y deteriorado; sus habitantes hablaban de microtráfico, robos, pandillas y ruido constante.

La vía ahora está pavimentada, el barrio luce ordenado y los vecinos aseguran que la inseguridad quedó atrás. Esa ‘firma’ es de Monika, para muchos.

Amigos. Ivo Nowak y Gisela Sarmiento sostienen una foto del recuerdo junto a Monika Silva y otras personas cercanas.

Amigos. Ivo Nowak y Gisela Sarmiento sostienen una foto del recuerdo junto a Monika Silva y otras personas cercanas.Foto: CHRISTIAN VINUEZA/ EXPRESO

Nowak recuerda que, después de la pandemia, ella convirtió los problemas del barrio en una causa permanente. Insistía por obras, servicios básicos y mejores condiciones para los habitantes. La pavimentación de la calle fue una de sus mayores luchas. “Ella se peleó con alcaldes y dirigentes hasta que la obra se hizo”.

Gisela dice que Monika asumía como propios los inconvenientes de todos. Si faltaba agua, se iba la luz o había problemas con la basura, era ella quien llamaba, gestionaba y daba seguimiento a los casos. “Estaba en todos los detalles”, recuerda.

Sus placeres

Fuera del activismo, Monika era una clienta habitual del restaurante de Ivo y Gisela. Allí tenía un ritual casi fijo: desayunar un bolón mixto con queso y chicharrón y, al mediodía o en la merienda, pedir seco de pollo.

No bebía alcohol, evitaba los dulces y procuraba cuidar su alimentación, aunque hacía una excepción con las tortas caseras de Gisela. “Me decía: ‘Soy tu fan número uno, deberías venderlas’”, recuerda ella.

También disfrutaba de caminatas por La Punta, en Baja Montañita, donde encontraba el atardecer que más le gustaba junto a sus dos hijas.

Con el tiempo dejó de frecuentar ese lugar. Aquel matrimonio cree que las amenazas que había recibido Monika por sus denuncias anticorrupción la hicieron cambiar sus hábitos, salir menos y cuidarse más.

Ivo guarda intacto el recuerdo de aquella última conversación con ella, la mañana del 8 de junio. “Estuve chateando con ella hasta las 10:30. Hablábamos de unas personas que decían hacer un supuesto censo del MIES. Ese mismo día apareció también gente preguntando por un censo de animales y, de pronto, se fue la luz”, recuerda. 

Horas más tarde, la noticia lo golpeó. Cabizbajo, con la mirada hundida en el suelo, apenas alcanza a murmurar: “Aún no lo puedo creer”.

Voluntariado

Jacinta Rodríguez conoció a Monika en 2016, cuando ambas comenzaron a colaborar voluntariamente en la fundación Mingas por el Mar. Entonces Jacinta lideraba actividades de reciclaje comunitario. Recuerda que la polaca apareció un día ofreciendo su colaboración. Nunca más dejó de hacerlo.

Durante la pandemia la vio movilizar ayuda hacia pequeños poblados costeros, con donaciones que reunía mediante redes sociales. “Me impactó cómo vio la necesidad de varios pueblos y decidió ayudar”, dice.

Jacinta extraña ahora aquel ritual sobre ruedas que llevaba su amiga cada día, cuando recorría en bici saludando a todos. “Monika era una buena persona”, dice, con voz entrecortada.

Carlos Valdivieso, también activista, la conoció durante la pandemia. Ambos unieron esfuerzos para denunciar la contaminación del estero Chicharrón, en Montañita, y las fallas del sistema de aguas residuales. Esa lucha dio origen a una veeduría ciudadana en 2021.

Al unir criterios para buscar soluciones en la Península, Carlos admiraba su forma de enfrentar cada problema. “No era simplemente una persona que se quejaba. Era una estratega que buscaba soluciones”, remarca.

Rememora especialmente cuando lograron acceder a documentación relacionada con la planta de tratamiento de aguas residuales. 

Tras detectar presuntas irregularidades, Monika propuso algo que no era habitual: convocar a todos los involucrados a una mesa de trabajo. “Eso nos quedó como enseñanza. Nunca antes habíamos hecho algo así”, reflexiona.

Al final, más allá de su trabajo, Carlos destaca que su energía los motiva a “seguir adelante, a seguir mejorando como pueblo”.

tracking