Niña de 12 años sobrevivió 32 horas bajo los escombros tras los terremotos en Venezuela
Fabiana, de 12 años, sobrevivió 32 horas bajo los escombros de su edificio tras un sismo en Venezuela, sostenida por la fe y el rescate de voluntarios

Personas caminan entre los escombros de edificios derrumbados en La Guaira tras los terremotos en Venezuela.
El medio internacional BBC reconstruyó la historia de Fabiana, una niña de 12 años que permaneció 32 horas atrapada bajo los escombros de un edificio colapsado tras los terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio de 2026. Su testimonio y el de su madre, Karina Blanco, reflejan las horas de incertidumbre, esperanza y desesperación que vivieron hasta lograr el rescate.
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Una madre que encontró un vacío donde estaba su hogar
Karina Blanco estaba a punto de iniciar la clase de spinning que imparte cuando comenzaron los fuertes movimientos sísmicos. A medida que las sacudidas aumentaban de intensidad, abandonó el lugar junto con las demás personas y condujo apresuradamente hasta su vivienda.
Su mayor preocupación era Fabiana, quien permanecía sola en el apartamento familiar, ubicado en Caraballeda, en el estado La Guaira, una de las zonas más afectadas por los dos terremotos registrados con pocos segundos de diferencia. El segundo alcanzó una magnitud de 7,5, convirtiéndose en uno de los más fuertes registrados en Venezuela en el último siglo.
Al llegar al conjunto residencial, Karina encontró una escena devastadora.
"Vi un edificio, luego un hueco donde antes estaba el mío y, a continuación, otro edificio", recordó.

Luego del terremoto, Venezuela se centra en retirar los escombros y en recuperar los cuerpos de las víctimas, tras la partida de los rescatistas.
El instante en que todo se derrumbó
Fabiana se encontraba en el dormitorio de su madre, ubicado en el primer piso del edificio de diez plantas, cuando comenzaron los sismos.
Intentó ponerse a salvo corriendo hacia la cocina y sujetándose de la encimera, pero en cuestión de segundos las paredes comenzaron a fracturarse y el edificio colapsó parcialmente.
La fuerza del derrumbe la lanzó al suelo y quedó atrapada entre toneladas de concreto.
"Veía cosas sacudiéndose, cayendo y rompiéndose. Luego, las paredes se agrietaron. Pensé que iba a morir y que nadie vendría a rescatarme", recordó.
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Una voz entre el silencio
Desde el exterior, Karina alcanzó a ver parte de la cama de su hija sobresaliendo entre los restos del edificio.
Convencida de que Fabiana había fallecido, recorrió el lugar desesperada mientras pedía ayuda.
Bajo los escombros, en cambio, la niña permanecía inmóvil, atrapada boca arriba con fragmentos de concreto a escasos centímetros de su rostro.
Pese a sufrir ansiedad y claustrofobia, asegura que experimentó una calma inesperada.
"Creo que mi mente estaba en estado de shock", explicó.
Poco después escuchó la voz de una enfermera que también había quedado atrapada en otro punto del edificio. Ambas lograron comunicarse y la mujer le pidió mantener la calma.
Horas más tarde, la enfermera fue rescatada y avisó a los equipos de emergencia que una niña llamada Fabiana seguía con vida bajo los escombros.
Para Karina, aquella noticia cambió por completo el panorama.
"Ya me había resignado a empezar una nueva vida sin mi hija. Entonces alguien me dijo: 'Tu hija está viva'".
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Kétchup y queso para mantenerse despierta
Aunque su madre la llamaba desde el exterior, Fabiana no podía escucharla.
Mientras esperaba ayuda, consiguió mover parte de los escombros para aliviar la posición de una de sus piernas.
Durante ese esfuerzo encontró un pequeño envase de kétchup y un poco de queso rallado.
"Comí kétchup y queso y eso me mantuvo consciente", relató.
En medio del aislamiento también encontró su teléfono celular. Sin cobertura telefónica, decidió grabar un video describiendo la situación con la esperanza de que alguien pudiera verlo posteriormente.
En la grabación explicaba que numerosos vecinos permanecían atrapados y pedía ayuda para los sobrevivientes.
El voluntario que nunca dejó de buscarla
Durante la mañana siguiente, un grupo de bomberos inspeccionó el edificio sin lograr establecer contacto con la menor.
Poco después apareció Viktor, un voluntario que decidió subir por los escombros para intentar localizar sobrevivientes.
Al llamar a Fabiana, obtuvo respuesta.
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La noticia devolvió la esperanza a Karina, quien comenzó a pedir ayuda entre los presentes para acelerar el rescate.
Según recordó, varias personas acudieron con herramientas para colaborar, aunque las condiciones estructurales impedían avanzar con rapidez.
Un rescate que conmovió a Venezuela
Con el paso de las horas llegaron nuevos equipos especializados desde Caracas.
Mientras los rescatistas perforaban cuidadosamente la estructura, Karina recorría la zona buscando linternas y cualquier fuente de iluminación para facilitar las labores durante la noche.
Finalmente lograron abrir un pequeño orificio desde el que pudieron ver a Fabiana.
Las imágenes de la niña sonriendo desde el interior del túnel improvisado dieron la vuelta al país y se viralizaron en redes sociales.
"Después de tantas horas, cuando los vi, entendí que iba a salir de ahí", recordó.
Cerca de las 02:00 del viernes, unas 32 horas después de los terremotos, los equipos de rescate consiguieron abrir un conducto lo suficientemente amplio para extraerla.
Fabiana emergió entre los escombros y cayó en los brazos de su madre.
"Cuando salí, vi a mi familia y el edificio completamente destruido. Sentía que no era real, como si estuviera viendo una serie de televisión", contó.
La historia se ha convertido en uno de los relatos más conmovedores de la tragedia que dejó miles de víctimas y edificios colapsados en Venezuela.