SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Política regional

Elecciones Brasil y EE.UU.: El pedido demócrata que toca la política exterior

Treinta y un congresistas demócratas pidieron a Marco Rubio que Washington no interfiera en los comicios brasileños y respete el resultado de las urnas

Flavio Bolsonaro, candidato en las elecciones e hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, convoca a una manifestación en la Avenida Paulista el 7 de septiembre, en São Paulo, Brasil.

Flavio Bolsonaro, candidato en las elecciones e hijo del expresidente brasileño Jair Bolsonaro, convoca a una manifestación en la Avenida Paulista el 7 de septiembre, en São Paulo, Brasil.AFP

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Lo que hay que saber

  • El reclamo surge en medio de las tensiones entre Lula y la Administración Trump, marcadas por sanciones, aranceles y acusaciones cruzadas de injerencia.
  • La carta dirigida al secretario de Estado estadounidense cuestiona varias medidas de Trump hacia Brasil y reclama garantías de respeto al proceso electoral.
  • A pocos días de las elecciones, congresistas demócratas advierten que las acciones de Washington pueden afectar la relación con Brasil y la percepción sobre sus comicios.

A menos de dos semanas de las elecciones presidenciales de Brasil, la política interna brasileña se ha convertido en un asunto de debate en Washington. 

Treinta y un congresistas demócratas pidieron al secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, que la Administración de Donald Trump se abstenga de intervenir en el proceso electoral brasileño y respete el resultado de las urnas, en una carta enviada el 24 de septiembre. La información fue publicada por Agência Brasil, Folha de S.Paulo y retomada por El País de España.

Los legisladores sostienen que las actuaciones recientes de Washington representan un posible intento de influir en los comicios del 4 de octubre y advierten que podrían debilitar las relaciones entre ambos países. 

En su carta, según Agência Brasil, los demócratas pidieron al Gobierno estadounidense que se comprometa a respetar el proceso electoral brasileño, reconocer el resultado y mantener relaciones diplomáticas normales con quien resulte elegido, independientemente de su filiación política.

El pedido que incomoda a Trump

La iniciativa ocurre en un momento especialmente delicado de las relaciones entre Brasilia y Washington. El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, busca un cuarto mandato no consecutivo y se enfrenta en la carrera electoral a una derecha encabezada por el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y figura respaldada políticamente por Trump. 

Reuters señaló esta semana que Lula y Flávio aparecen en una disputa estrecha de cara a los comicios y que ambos podrían avanzar a una segunda vuelta.

El enfrentamiento electoral ya trascendió las fronteras brasileñas. En su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, el 22 de septiembre, Lula advirtió contra la interferencia extranjera en las elecciones y defendió la soberanía del sistema democrático brasileño. Reuters reportó que el mandatario cuestionó los intentos externos de influir en los comicios y rechazó que Brasil sea tratado como un espacio de influencia de otras potencias.

Una elección con dimensión internacional

Las elecciones brasileñas tienen además una dimensión geopolítica por el peso del país en América Latina y por la relación que cada eventual Gobierno tendría con Washington. Un análisis del Peterson Institute for International Economics señala que los comicios de octubre no solo definirán la orientación política interna de Brasil, sino también su posición frente a asuntos como los recursos estratégicos, el comercio y sus vínculos internacionales. El resultado del 4 de octubre determinará, por tanto, algo más que la continuidad de Lula o el regreso de una corriente política vinculada al bolsonarismo. También pondrá a prueba hasta dónde puede llegar la influencia de Washington sobre la política brasileña y qué margen conservará Brasil para definir su política exterior frente a Estados Unidos. Por ahora, el pedido de los demócratas introduce un nuevo elemento en esa disputa: desde el propio Congreso estadounidense surge la exigencia de que la Administración Trump se mantenga al margen de la decisión que tomarán los electores brasileños.

Las medidas que están bajo cuestionamiento

Los congresistas demócratas no limitaron su reclamo a la campaña electoral. La carta también solicita explicaciones sobre varias decisiones adoptadas por la Administración Trump frente a Brasil.

Entre ellas está la aplicación de la Ley Magnitsky contra Alexandre de Moraes, magistrado del Supremo Tribunal Federal brasileño; la designación del Comando Vermelho y el Primeiro Comando da Capital (PCC) como organizaciones terroristas extranjeras; y la revocación de la visa de la embajadora brasileña en Washington, Maria Luiza Viotti.

La Agência Brasil señala que los parlamentarios consideran estas medidas parte de un patrón más amplio de acciones de la Administración Trump en procesos políticos latinoamericanos. 

En la carta mencionan también acontecimientos relacionados con Colombia y Honduras, además de las elecciones legislativas en Argentina.

El antecedente de la presión sobre las elecciones

El reclamo demócrata se suma a una serie de episodios que han deteriorado la relación bilateral. En julio, Brasil rechazó el ingreso de una delegación estadounidense que pretendía examinar el sistema electoral brasileño. 

The Washington Post informó entonces que funcionarios brasileños sospechaban que la misión buscaba reunirse con sectores críticos del sistema de voto electrónico y elaborar un informe que pudiera ser utilizado para cuestionar su legitimidad.

Más recientemente, Folha de S. Paulo reveló un documento estadounidense elaborado durante las negociaciones por los aranceles impuestos a Brasil en 2025. 

Según el periódico, Washington había planteado que Brasil garantizara elecciones presidenciales “libres y justas” y que no restringiera la participación de “disidentes políticos”. El diario informó que el documento formaba parte de un conjunto de 21 exigencias presentadas por la contraparte estadounidense.

El Gobierno de Lula respondió que ese documento era un asunto cerrado. Según Folha, el mandatario lo calificó como un “archivo muerto” y afirmó que no había sido ni sería objeto de negociación.

Washington dice que la decisión corresponde a los brasileños

La Administración Trump ha rechazado que busque decidir quién gobernará Brasil. 

Una portavoz del Departamento de Estado, Amanda Roberson, declaró después de los discursos de Lula y Trump en la ONU que Estados Unidos reconoce a Brasil como un país independiente y democrático y que desea elecciones libres y justas, pero que la decisión sobre quién será el próximo presidente corresponde a los brasileños. 

La declaración fue recogida por Folha de S.Paulo.

La controversia, sin embargo, ya forma parte de la campaña brasileña y de la relación diplomática entre los dos países.

tracking