Crisis Sanitaria
Ébola y desinformación vacían las escuelas en el Congo: pánico por falsos rumores
Niños se esconden para evitar supuestas vacunas, familias rechazan desinfecciones y huyen de los centros de aislamiento debido a información falsa en las redes

El miedo al ébola y la desinformación han vaciado aulas, alterado exámenes y alimentado el rechazo a las medidas sanitarias en el este de la República Democrática del Congo (RDC).
Lo que debes saber
- Magnitud de la epidemia: La República Democrática del Congo afronta actualmente el tercer peor brote de ébola de la historia. (
- Balance oficial de víctimas: El virus acumula 1.003 casos confirmados y 254 muertes, incluyendo el deceso de al menos 26 niños.
- Aulas completamente vacías: Inspectores educativos reportaron jornadas con solo tres alumnos presentes por el miedo a la vacunación.
El miedo al ébola y la desinformación han vaciado aulas, alterado exámenes y alimentado el rechazo a las medidas sanitarias en el este de la República Democrática del Congo (RDC) por el brote declarado este 15 de mayo, según aseguran maestros, padres y alumnos.
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Así lo demuestran testimonios recogidos por la ONG defensora de la infancia Save The Children, que ha puesto en marcha una iniciativa para usar marionetas, canciones, juegos y actividades lúdicas a fin de enseñar a niños menores de cuatro años cómo prevenir el ébola y combatir la desinformación que rodea a la epidemia.
El programa se desarrolla mientras la RDC afronta el tercer peor brote de ébola de la historia, con 1.003 casos confirmados, incluidas 254 muertes (entre ellas las de al menos 26 niños), según datos oficiales.
Consecuencias sociales del brote en las comunidades
- Deserción y matrimonio: Familias advierten que la falta de educación empujará a las niñas a casarse a edades muy tempranas.
- Frenazo económico: El cierre de fronteras y las restricciones de viaje han paralizado el comercio de los desplazados.
- Fuga de pacientes: Múltiples familias se niegan a desinfectar sus casas y escapan de las zonas de aislamiento obligatorio.
En algunas comunidades de la provincia de Ituri, epicentro de la epidemia, el miedo al virus se ha extendido casi tan rápido como los rumores.
"Cuando los niños escucharon hablar de esta enfermedad, tuvieron miedo porque pensaban que era algo inventado y que ni siquiera debían venir a la escuela", explicó Alfred (nombre ficticio para proteger su identidad), un maestro de 40 años que trabaja en una de las zonas afectadas.

Pacientes son atendidos en un centro de tratamiento del Ébola dirigido por la ONG Alianza para la Acción Médica (ALIMA) en Rwampara, Ituri.
"Hubo rumores de que se iba a vacunar a los niños en las escuelas. Muchos dejaron de venir a clase. Algunos incluso se escondían entre los arbustos para evitar asistir", añadió.
El profesor describió la propagación de rumores a través de "radios sin pilas", expresión popular para referirse a la circulación de información falsa mediante conversaciones informales y redes sociales.
"Dicen que cuando alguien llega al hospital, en lugar de recibir medicamentos, le inyectan agua en el cuerpo y eso es lo que mata. Son creencias que no se pueden aceptar, pero generan miedo incluso a acercarse a los trabajadores sanitarios", afirmó.
Susto en las aulas
"Un día vino un responsable educativo y encontró solamente tres alumnos delante de mí. Me preguntó qué ocurría y le dije que era por los rumores que circulaban sobre las vacunaciones", recordó Alfred.
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La preocupación también afecta a los estudiantes. Alice (nombre ficticio para proteger su identidad), una alumna de 13 años que sueña con convertirse en médica, confesó que escuchar las noticias sobre las muertes causadas por el ébola le provoca miedo.
"Los niños no pueden ir a la escuela por la enfermedad. Cuando escucho lo que dice la gente, dicen que muchos han muerto de ébola. Nos dicen que nos protejamos y mantengamos la distancia. Eso me asusta mucho", señaló.
Los rumores falsos que circulan entre la población
- Inyecciones letales: Falsas versiones aseguran que los hospitales inyectan agua a los enfermos en lugar de medicinas.
- Vacunación forzosa: Rumores de campañas de inyección escolar causaron que los niños se escondieran en los arbustos.
- Negacionismo del virus: Sectores vecinales de la provincia de Ituri afirman abiertamente que la enfermedad es un invento.
La joven aseguró que algunos vecinos siguen negando la existencia de la enfermedad.
"Cuando se habla del ébola, algunas personas se niegan a creer que exista y dicen que es una mentira", lamentó.
La epidemia, además, amenaza el futuro educativo de miles de menores, según alertan sus familias.
"Ahora vivimos con miedo al ébola. Vemos cómo la gente muere. Si el ébola continúa, los niños se quedarán en casa sin estudiar y eso creará un vacío en su futuro", explicó Irene (nombre ficticio para proteger su identidad), madre de cuatro hijos y desplazada por la violencia armada en la zona.
"Los niños que crecen sin educación vagarán sin rumbo. Algunas niñas se casarán demasiado jóvenes", añadió.

El profesor Alfred se lava las manos junto a su aula, donde el miedo al ébola se ha extendido en su alumnado debido a la falta de información.
La mujer aseguró que la vida cotidiana se ha visto profundamente alterada por el brote.
"Ya no podemos trabajar como antes. La gente viajaba y tenía actividades. Ahora las fronteras están cerradas y la vida va hacia atrás", afirmó.
La ONG advirtió de que la resistencia a las medidas sanitarias sigue siendo elevada y que algunas familias se niegan a permitir la desinfección de sus hogares o incluso abandonan los centros de aislamiento tras recibir un diagnóstico positivo.
"Las escuelas pueden desempeñar un papel fundamental no solo para mantener la educación, sino también para ayudar a detener la propagación del virus y ofrecer un espacio seguro para los niños", concluyó el responsable de la respuesta al ébola de Save The Children en RDC, Babou Rukengeza.