Alerta humanitaria
Unos 600 niños siguen sin ser localizados en Nepal tras 10 días de la riada
Autobuses escolares fueron arrastrados por las corrientes en un desastre que afecta a más de 17.000 menores según UNICEF

Los trabajos de rescate para tratar de sacar con vida a las personas atrapadas en un túnel del proyecto hidroeléctrico, diez días después de las devastadoras riadas.
Lo que debes saber
- Cifra de emergencia: Unos 600 menores siguen sin ser localizados tras la riada en Rasuwa y Nuwakot.
- Impacto escolar: Doce centros educativos quedaron totalmente destruidos y 22 sufrieron graves daños.
- Respuesta de UNICEF: Más de 17.000 niños resultaron afectados y se busca coordinar su reunificación.
Unos 600 niños continúan sin ser localizados en los distritos de Rasuwa y Nuwakot 10 días después de la devastadora riada que arrasó comunidades enteras en el centro de Nepal, según un recuento preliminar de las autoridades educativas, que todavía tratan de determinar cuántos de ellos sobrevivieron o se encuentran entre los miles de desaparecidos.
Los datos recopilados por las unidades locales de Educación, gobiernos municipales y centros escolares sitúan en unos 280 los alumnos todavía sin localizar en Rasuwa y entre 300 y 350 en Nuwakot, aunque las autoridades advierten de que las comunicaciones destruidas y el desplazamiento de numerosas familias dificultan verificar su situación.
Solo en el municipio de Bidur, en Nuwakot, unos 250 menores continúan sin ser localizados, según el inspector de la unidad municipal de Educación, Navaraj Sapkota.
Impacto en los centros educativos de Nepal
- Colegios destruidos: Doce escuelas colapsaron totalmente y 22 presentan graves daños materiales.
- Vehículos arrastrados: Dos autobuses escolares fueron llevados por las corrientes con alumnos a bordo.
- Suspensión de clases: Las escuelas en pie funcionan temporalmente como refugios para damnificados.
"En algunos casos hemos localizado a padres supervivientes que no encuentran a sus hijos y, en otros, son los estudiantes supervivientes quienes buscan a sus padres", explicó Sapkota.
Atrapados camino al colegio
La riada golpeó la región durante la mañana del 26 de agosto y sorprendió a numerosos menores cuando se dirigían a clase, esperaban los autobuses escolares o permanecían todavía en sus casas.
En la escuela secundaria Neelakantha, en el municipio rural de Uttargaya, en Rasuwa, 200 de sus 496 alumnos siguen sin ser localizados, además de cuatro trabajadores del centro.
Acciones de emergencia y rescates
- Labores de UNICEF: Trabajan junto al gobierno local para identificar y reunificar familias separadas.
- Evacuaciones de urgencia: Decenas de niños en colegios fueron movilizados a zonas elevadas a tiempo.
- Búsqueda en campo: Autoridades locales rastrean a supervivientes en comunidades incomunicadas.
"Algunos niños estaban de camino, otros esperaban el transporte escolar y muchos seguían en sus casas", relató el director del centro, Madhav Lamichhane.
Los alumnos que ya habían llegado a la escuela pudieron ser evacuados hacia zonas elevadas, pero dos profesores, una enfermera y un trabajador de educación infantil fueron alcanzados por la riada.
Escuelas convertidas en refugios
En otro de los centros afectados, Uttargaya Public School, en Bidur, los dos autobuses escolares fueron arrastrados por las aguas. Treinta niños pudieron ser rescatados de uno de los vehículos, mientras las autoridades educativas continúan tratando de establecer qué ocurrió con el resto de los 362 alumnos matriculados.
El desastre destruyó completamente doce escuelas, cuatro en Rasuwa y ocho en Nuwakot, y afectó a 22 centros en Rasuwa, Nuwakot y Dhading, según datos del Ministerio de Educación.
Además, 22 profesores y trabajadores de centros educativos permanecen sin localizar en Rasuwa y Nuwakot.

Además de los menores, 22 profesores y trabajadores de centros educativos permanecen sin localizar.
UNICEF estimó tras el desastre que al menos 17.000 niños habían resultado afectados por las inundaciones en Rasuwa, Nuwakot y Dhading y señaló que trabaja junto a las autoridades nepalíes para identificar y registrar a menores separados de sus familias y facilitar su reunificación.
Las autoridades educativas mantienen suspendidas las clases en las zonas más castigadas, donde algunas escuelas que permanecen en pie funcionan ahora como refugios para las familias que perdieron sus viviendas.