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Diario Expreso Ecuador

Huecos y polvo

Las obras en Urdesa se estancan entre huecos e inconsistencias que causan molestia

Los residentes del sector reclaman por la paralización de las zanjas, además de preocupación por la inseguridad. Municipio niega retrasos y defiende cronograma

En algunas peatonales, el paso a los vehículos que deben parquearse está limitado.

En algunas peatonales, el paso a los vehículos que deben parquearse está limitado.JOFFRE FLORES

Carlos Isaac Pino
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Los trabajos para soterrar cables en Urdesa mantienen varias calles de esta ciudadela con zanjas abiertas y obras inconclusas. Residentes denuncian que varios frentes de trabajo han quedado abandonados a la espera de los ductos, lo que genera problemas de movilidad, afectaciones a la salud por el polvo y acumulación de escombros en las vías.

Algunos de los huecos se han llenado de basura, como tarrinas de almuerzo, probablemente de los mismos trabajadores.

Algunos de los huecos se han llenado de basura, como tarrinas de almuerzo, probablemente de los mismos trabajadores.JOFFRE FLORES

Zanjas abiertas y obras inconclusas

El escenario de vías rotas se repite en la calle Antonio Sánchez Machado (Tercera), Dátiles, Las Monjas, la avenida Enrique Ortega Moreira y sus peatonales. Detrás del colegio Santo Domingo de Guzmán, un residente extranjero asegura que hace un mes rompieron el asfalto y dejaron el lugar sucio, sin información sobre cuándo terminarán.

Cerca de la calle Guayacanes, se repiten los huecos en cada cuadra.

Cerca de la calle Guayacanes, se repiten los huecos en cada cuadra.JOFFRE FLORES

Bolívar Maldonado, morador de Urdesa central, vive una situación idéntica a espaldas del Supermaxi y reclama que los trabajos queden a medio hacer. Él sugiere que las autoridades deberían ir cerrando la parte donde ya no están trabajando.

El impacto va más allá del daño estético, pues golpea directamente la salud ciudadana y la movilidad. Paula Lara, residente de la calle Alfredo Pareja Diezcanseco, relata que el polvo levantado por la maquinaria agudizó su rinitis, obligándola a vivir encerrada.

Residentes se quejan que los huecos quedaron sin tapar, llenándose de basura y agua residual.

Residentes se quejan que los huecos quedaron sin tapar, llenándose de basura y agua residual.Joffre Flores

A esto se suma el colapso vial. “Los huecos reducen el espacio en vías de por sí angostas. En horas pico es una sinfonía de cláxones. Hace unos días rompieron una tubería y salía el agua a chorros”, detalla la moradora. Arturo Stacy grafica el panorama señalando que abren las calles y las dejan botadas, denunciando además la mala gestión de los escombros que bloquean accesos a viviendas.

Las zanjas incluso desprenden malos olores, según denuncian moradores

Las zanjas incluso desprenden malos olores, según denuncian moradoresJOFFRE FLORES

Inseguridad y falta de control barrial

Pero las zanjas abiertas son solo la capa superficial de una crisis estructural. Juan Carlos Robalino, dirigente barrial, señala que el descontrol territorial y comercial arrastra ya un lustro. Él apunta a la proliferación de bares y discotecas que operan sin permisos ante la falta de una zona rosa, exponiendo la vulnerabilidad de las calles utilizadas en las noches como vías de escape.

A la crisis se suma la alarmante reducción del patrullaje. Susan Salinas, líder comunitaria, revela que de las 12 camionetas operativas destinadas para Urdesa y Miraflores, apenas quedan cinco.

Los materiales regados obligan a los peatones a esquivarlos.

Los materiales regados obligan a los peatones a esquivarlos.JOFFRE FLORES

Salinas asevera que a diario hay reportes de robos en viviendas y exige estrategias de seguridad. El Municipio invitó a organizar una feria comunitaria en la zona, pero los residentes se opusieron argumentando que no hay motivos para celebrar mientras persista la indefensión policial. Ante el abandono, los vecinos han optado por autogestionarse con alarmas comunitarias.

La respuesta del Municipio de Guayaquil

A través de su equipo de Comunicación, el Cabildo le aseguró a EXPRESO que el proyecto se ejecuta por fases de construcción y la obra no se encuentra paralizada. La entidad municipal sostiene que avanzan conforme al cronograma establecido.

El argumento oficial es que existen distintos frentes activos y que actualmente realizan labores de limpieza en las zonas intervenidas, reposición de señalización y perfilado del asfalto, como paso previo a la colocación de la nueva capa. La obra municipal se enfoca solo en ductos y cajas; tras finalizar esta etapa civil, las operadoras tendrán 60 días para soterrar los cables.

Una promesa administrativa que el vecindario espera que se concrete antes de que el polvo y el caos vehicular terminen por agotar su paciencia.

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