El Jardín Botánico de Guayaquil se convierte en el primer refugio urbano de murciélagos del Ecuador
La Red Latinoamericana y del Caribe para la Conservación de los Murciélagos destaca a este espacio verde como refugio de ocho especies en plena ciudad

El estudio identificó refugios naturales utilizados por distintas especies de murciélagos dentro de las instalaciones del Jardín Botánico.
Los puntos claves
- El Jardín Botánico de Guayaquil se convirtió en la primera área urbana de Ecuador reconocida para conservar murciélagos.
- La Red Latinoamericana y del Caribe para la Conservación de los Murciélagos otorgó esta categoría al espacio verde de la ciudad.
- Una investigación confirmó la presencia de ocho especies de murciélagos pertenecientes a tres familias dentro del Jardín Botánico.
- Entre las especies identificadas está el murciélago frutero fraternal, un animal endémico de la región Tumbesina, que comprende zonas de Ecuador y Perú.
En medio del crecimiento urbano de Guayaquil, un espacio verde acaba de recibir un reconocimiento que pone la mirada sobre una especie que suele pasar desapercibida. El Jardín Botánico de la ciudad fue declarado la primera Área de Importancia para la Conservación de Murciélagos (AICOM) completamente urbana de Ecuador.
La categoría fue otorgada por la Red Latinoamericana y del Caribe para la Conservación de los Murciélagos, que incluyó al espacio guayaquileño bajo el código A-EC-014 por su aporte a la protección de estos mamíferos y a la conservación de la biodiversidad dentro de una ciudad.
Guayaquil
Turismo en Guayaquil: los atractivos olvidados más allá del Malecón 2000
Juan Ponce Merchán
Ocho especies encontraron un espacio para sobrevivir
El reconocimiento se sustenta en una investigación realizada por Benjamín Navas y Jaime A. Salas, investigadores del Proyecto Keep in Science de la Universidad de Guayaquil, quienes registraron la presencia de ocho especies de murciélagos pertenecientes a tres familias dentro del Jardín Botánico.
Relevancia
Entre los hallazgos destaca el murciélago frutero fraternal (Artibeus fraterculus), una especie endémica de la ecorregión Tumbesina, que comprende zonas del occidente de Ecuador y el norte de Perú.
Los investigadores también identificaron refugios naturales utilizados por estas especies dentro del lugar. Este factor fue clave para que el Jardín Botánico obtenga la categoría de conservación.

El estudio identificó refugios naturales utilizados por distintas especies de murciélagos dentro de las instalaciones del Jardín Botánico.
Más que una especie temida, un aliado del ecosistema
El estudio revela que, pese a encontrarse rodeado por una zona urbana intervenida, el espacio mantiene condiciones que permiten la presencia de fauna silvestre. Los murciélagos cumplen funciones importantes en los ecosistemas al dispersar semillas, participar en la polinización y ayudar al control natural de insectos.
Guayaquil
Tres refugios de fauna silvestre para visitar y apoyar la conservación en el Gran Guayaquil
Carlos Isaac Pino
El reconocimiento también busca cambiar la percepción que existe sobre estos animales. A través de iniciativas como MurciMurales y los Bati-Camps, se promueve la educación ambiental y el conocimiento de la importancia de estas especies.
Para los investigadores, el caso del Jardín Botánico demuestra que los espacios verdes dentro de las ciudades pueden convertirse en refugios para la biodiversidad y aportar a la conservación de especies, incluso en entornos urbanos densamente poblados.

La investigación demuestra que los espacios verdes urbanos pueden convertirse en refugios para la biodiversidad.
Como ha venido publicando EXPRESO, este espacio ubicado al pie del cerro Colorado, lleva 36 años siendo un espacio seguro para la flora nativa y la comunidad de Guayaquil. El lugar alberga una amplia variedad de especies de flora y fauna, y se ha convertido en un punto de encuentro para actividades de educación ambiental y acercamiento ciudadano a la naturaleza.
Además de su función como espacio recreativo, el Jardín Botánico cumple un papel en la protección de especies y en la generación de conocimiento sobre la biodiversidad. Su ubicación dentro del entorno urbano lo convierte en un refugio para animales que encuentran allí condiciones para desarrollarse pese al avance de la ciudad.