Escasez de diésel en Guayaquil: tanqueros esperan hasta cinco horas para abastecerse
Conductores de tanqueros reportan esperas de hasta cinco horas para cargar diésel en Pascuales. Distribuidores descartan una escasez generalizada

Tanqueros deben esperar más tiempo en las terminales para ser abastecidos de diésel.
El abastecimiento de diésel en Guayaquil enfrenta dificultades por el incremento de la demanda industrial y los retrasos en la distribución del combustible. Conductores de tanqueros reportan esperas de hasta cinco horas para cargar el derivado en el Centro de Abastecimiento y Distribución de Petroecuador, ubicado en Pascuales.
La situación también se refleja en algunas estaciones de servicio, donde los despachadores aseguran que las existencias de diésel son limitadas. Sin embargo, los representantes del sector de distribución descartan, por el momento, un desabastecimiento generalizado.
Los problemas coinciden con las medidas de desconexión eléctrica aplicadas a industrias, que han incrementado el uso de generadores propios y, por consiguiente, la necesidad de combustible para mantener sus operaciones.
Tanqueros esperan hasta cinco horas para cargar diésel
Durante un recorrido realizado por Teleamazonas este 15 de octubre de 2026, conductores de tanqueros señalaron que los tiempos de espera para abastecerse de diésel pasaron de un máximo de dos horas a cuatro o cinco horas.
Los transportistas explicaron que esta situación ha reducido su capacidad de distribución. Mientras anteriormente podían realizar hasta tres viajes diarios, actualmente algunos consiguen completar solo uno.
El incremento de la demanda responde, en parte, a las necesidades de las empresas que utilizan generadores eléctricos para continuar con sus actividades durante las desconexiones del sistema nacional.
Uno de los conductores entrevistados explicó que transportaba combustible hacia una camaronera. También señaló que vehículos procedentes de otras provincias llegan a Pascuales en busca del derivado.
El problema no se limita a este centro de distribución. Según publicó Ecuavisa el 15 de octubre, los transportistas comienzan a llegar a la terminal desde las 05:00 y las filas pueden extenderse hasta el mediodía. Algunos aseguran que las demoras afectan la entrega oportuna del combustible a las industrias.
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Distribuidores descartan desabastecimiento generalizado de diésel
Pese a los reportes de dificultades en algunas gasolineras y empresas, la Cámara Nacional de Distribuidores de Derivados de Petróleo del Ecuador (Camddepe) sostiene que no existe un desabastecimiento generalizado.
Su presidente, Ivo Rosero, explicó a EXPRESO que los retrasos responden al incremento del consumo y a las restricciones en los cupos de despacho, además de las dificultades para recibir combustible importado.
Uno de los principales inconvenientes ha sido el oleaje, que ha dificultado la aproximación de buques de gran tamaño a los puntos de descarga.
Ante esta situación, se ha recurrido al alije, un procedimiento mediante el cual el combustible se transfiere desde embarcaciones grandes hacia otras más pequeñas que pueden acercarse a las instalaciones portuarias.
Esta operación permite continuar con la descarga, pero añade pasos logísticos y puede prolongar los tiempos de entrega del producto.
La Cámara Nacional de Acuacultura también reconoció problemas puntuales. Su presidente, José Antonio Camposano, indicó el 13 de octubre que habían recibido reportes aislados de industrias con dificultades para conseguir diésel destinado a la generación eléctrica, aunque evitó calificar la situación como un desabastecimiento general.
Incendio en Baeza también afectó las operaciones petroleras
A los problemas de distribución se sumó el incendio registrado el 1 de octubre de 2026 en la estación de bombeo número 4 de Baeza, ubicada en el cantón Quijos, provincia de Napo.
El incidente provocó la suspensión del bombeo de crudo a través del Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE), una infraestructura utilizada para transportar petróleo desde la Amazonía hacia la Costa.
La paralización generó preocupación por sus posibles efectos sobre la producción petrolera y el suministro de materia prima a las refinerías nacionales, donde se elaboran derivados como el diésel.
Sin embargo, el 9 de octubre, Petroecuador anunció el levantamiento de la declaratoria de fuerza mayor, luego de recuperar la capacidad de transporte del oleoducto, que alcanzó nuevamente los 312.000 barriles diarios.
Por tanto, aunque el incendio constituyó un factor de presión sobre el sector petrolero, la operación del SOTE ya había sido restablecida antes de los nuevos reportes de demoras en Pascuales.

La paralización Trabajadores inspeccionan del SOTE redujo el transporte de crudo y obligó a Petroecuador a disminuir progresivamente la producción
Gobierno aseguró que el abastecimiento de diésel estaba garantizado
El 8 de octubre de 2026, el ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, recorrió la terminal de Pascuales y aseguró que el país contaba con suficiente combustible para atender la demanda del sector automotor y de las industrias.
Durante su intervención, reconoció que las condiciones del mar habían ocasionado inconvenientes en la descarga de combustible importado en La Libertad, pero señaló que se había coordinado con la Armada del Ecuador la utilización de un puerto alternativo.
El funcionario también informó sobre la llegada de un buque con 200.000 barriles de diésel prémium y otros 85.000 barriles de diésel 2, utilizado por las industrias para generar electricidad.
No obstante, los testimonios recogidos durante los días posteriores muestran que persistían dificultades en los tiempos de despacho y en el acceso al combustible para determinadas actividades productivas.
Hasta el cierre del reportaje difundido el 15 de octubre, Petroecuador no había proporcionado una nueva explicación sobre las demoras denunciadas por los transportistas