crisis de salud
Empleados del Hospital León Becerra reclaman 34 meses de sueldos impagos en Guayaquil
La falta de pagos agudiza la crisis en esta histórica casa de salud. Varias áreas médicas lucen abandonadas mientras el personal exige soluciones

Empleados llevan tres días protestando a las afueras del centro médico.
Son 34 meses los que los trabajadores del Hospital León Becerra han esperado el pago de su sueldo. Más de mil días en los que enfermeros, cirujanos, doctores y personal de limpieza tienen que dar largas a sus arrendatarios, a las empresas de servicios básicos y a sus hijos, que preguntan por qué no se llenan los platos en la mesa.
Declive de la infraestructura hospitalaria
No hay ni para imprimir otra pancarta. Tacharon el “30” del cartel con el que paraban el tráfico en la avenida Eloy Alfaro, y agregaron el número 4. Es el tercer día que se han volcado a protestar en la calle. “Nuestro sueldo es un derecho, como el pan, como el techo. La lucha es el camino”, gritaban al unísono. Freddy Barrera, líder sindical, contó que los dueños les manifiestan que no tienen dinero, que solamente esperan que el Estado les pague lo adeudado para subsanar la nómina. Sin embargo, estas largas los empujaron a una protesta indefinida.

Pancarta colgada a la entrada del Hospital.
La crisis no es nueva y EXPRESO la ha documentado a fondo. A finales de 2024, este Diario expuso que la deuda del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) con esta casa de salud superaba los 4 millones de dólares. En aquel entonces, el atraso salarial ya era de 15 meses y el histórico presidente de la Benemérita Sociedad Protectora de la Infancia, Ricardo Koenig, terminó renunciando tras 15 años de gestión, en medio de un severo colapso financiero que también obligó a cerrar el Hogar Inés Chambers, dejando al sur de Guayaquil sin opciones pediátricas
Pese al abandono, el hospital no está cerrado. Opera debido a que los empleados “se ponen la camiseta”, según cuentan con orgullo, por el bien de los pocos pacientes que lo frecuentan.

Sala de pensionados, en desuso.
Pero el declive es innegable. EXPRESO entró a las instalaciones y corroboró que dos pisos están en total desuso. La sala para pensionados es hoy una bodega de camas viejas y sillas de ruedas que aún pueden ser rescatadas de entre el polvo. Los techos están incompletos y el olor no es el más agradable. Son cerca de veinte habitaciones desaprovechadas. Otra planta del edificio dice estar en remodelación, pero la obra lleva dos años paralizada, según denuncian. “No se está atendiendo ni cirugía, ni terapia intensiva; ni para adultos ni para niños”, sentencia el doctor Marlon Santos.

Un piso se señala como "en remodelación", pero está sucio, lleno de plumas de aves, techos removidos y paredes sin pintar.
Atrás quedaron las misiones médicas y los convenios internacionales. Los reclamos se diluyen entre empleados que padecen el mismo mal: deber dinero a otros. Yajaira Gutiérrez dice que debe los servicios básicos y que las moras la tienen en la central de riesgos. “De la esperanza vive el hombre, y yo me aferro a que Dios hará que seamos escuchados”, complementa, sin rendirse.
Janina Terán, por su parte, confesó que no tenía para pagar los útiles de su hijo. “A los pacientes les da pena ver el hospital como está. Recién hace un mes abastecieron la farmacia, porque tampoco había medicamentos. Nosotros confiamos en la representante legal, pero no nos ha cumplido”, mencionó.
Inacción ante las deudas
Esta agonía contrasta con la inacción estatal. En noviembre de 2024, la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional prometió fiscalizar al IESS para exigir respuestas. Promesas que hoy resultan tan vacías como los bolsillos del personal médico.
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Durante el recorrido, EXPRESO hizo una llamada telefónica con la abogada Alexandra Herrera, actual presidenta de la Benemérita. Al ser cuestionada por la demora, cerró el teléfono. Luego encargó a un relacionista para coordinar una entrevista.
Quien sí llegó a los pasillos fue el gerente hospitalario, Javier Chacón Cantos, quien se rehusó a conversar al inicio, pero al preguntarle por los servicios, accedió a unas palabras. Chacón defendió que en su mes y medio de gestión logró rehabilitar la farmacia y garantizar atenciones de pediatría y otorrinolaringología a través de médicos externos que cobran un porcentaje de consulta.

El gerente del León Becerra mostró en recorrido las partes que sí están atendiendo del Hospital.
Enseñó el área de emergencias, donde las camas muestran el paso de los años, y una sala de atención donde no servía el aire acondicionado. Al ser consultado por qué asumió este reto, se escudó en su experiencia donde, según él, ha puesto orden. “El día lunes hice gira de medios y logramos traer nuevos pacientes. Yo estoy trabajando en producir, porque estaba paralizado. Lo que no puedo hablar es de las deudas pasadas. Eso no me compete a mí”, argumentó.
También sugirió que los empleados deberían adoptar formas “más prudentes” de protestar, poniendo denuncias y no colgando panfletos ni parando el tránsito. Cree que ahuyenta al personal que viene a ayudar.

Salas del hospital están en desuso.
EXPRESO hablará con la representante legal
Sorpresivamente, la abogada Herrera se presentó en el edificio. Al ser abordada de frente por este Diario, respondió con vehemencia que nos atendería al siguiente día. EXPRESO tiene pautada una entrevista con ella este 4 de junio a las once de la mañana.