
Cierre en la Baquerizo Nazur: Comerciantes temen por 11 meses de desvíos
Se cerró la vía al tránsito vehicular desde Agustín Freire hasta José María Egas al menos hasta agosto del 2026
A las 10:30 de este viernes 20 de marzo de 2026 comenzó el cierre vial de la avenida Rodolfo Baquerizo Nazur, desde Agustín Freire hasta José María Egas, durante cinco meses.
Al menos hasta agosto del 2026 se prevén los trabajos en sentido sur-norte, desde la ciudadela La Garzota hacia La Alborada, en el norte de Guayaquil.
La Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM) colocó barreras de hormigón para impedir el paso de vehículos motorizados por el paso a desnivel de la avenida Guillermo Pareja Rolando, así como en el ingreso hacia la avenida Rodolfo Baquerizo Nazur.
Esto obliga a que se desvíen las rutas de buses de transporte público y los vehículos privados por la avenida Agustín Freire, sea hacia la avenida Isidro Ayora (monumento a Jaime Roldós y Martha Bucaram) o hacia la avenida Francisco de Orellana.

La confusión de los conductores se mezcló con el sonido estridente de las bocinas, mientras los peatones intentaban cruzar sin que haya agentes de ATM que dirijan el tránsito.
Solo dos uniformados ayudaban a colocar conos y le indicaban a los choferes de buses hacia dónde girar.
Se colocó señalética vertical a la altura del centro comercial Garzocentro, donde se formaba un embudo por la afluencia de vehículos.
Comerciantes preocupados: "Tendré que vender abajo del puente"
El ruido y el exceso de velocidad cesaron en la avenida Rodolfo Baquerizo, al menos en sentido sur-norte, tras el cierre.
Lo que no se fue era la preocupación de los comerciales en la zona, de alto flujo peatonal y vehicular.
Liseth Tuapanta miraba con resignación los jeans de su local, que estaba vacío. Hace más de dos años les comunicaron que se haría la obra, pero del cierre de este viernes recién se enteraron ayer, aseguró.
Para ella, aunque el Municipio de Guayaquil promete una mejora urbana de la obra, el impacto económico es clave en la época de inicio de clases.
Eso preocupaba también a Ramiro Criollo, quien ofrece maletas y mochilas.
"Tendré que ir a vender abajo del puente, ojalá no me molesten los municipales", comentó a EXPRESO mientras señalaba los bajos del paso a desnivel, cuyo retorno también fue cerrado al tránsito vehicular.
Residentes de La Alborada, como Jaime Zevallos, buscaba información sobre el desvío de buses. Ahora deberá caminar más para llegar a su casa.

Él aseguró que tomará medidas de precaución para evitar las enfermedades respiratorias debido al polvo que se producirá por los trabajos, que incluyen reposición del hormigón en la calzada, mejoramiento de aceras, soterramiento de cables, entre otros.