De la televisión a Solo Mau: Mauricio Ceballos habla de los cambios en su vida
El comunicador se refiere al final de su matrimonio, al proceso de aprender a vivir solo y cómo convirtió una etapa difícil en inspiración para crear contenido

Mauricio Ceballos (derecha) desarrolla los formatos Solo Mau y Ya valimos con Mau en redes sociales.
Lo que debes saber
- Mauricio Ceballos afronta su segunda separación y tiene una audiencia prevista para el 6 de agosto.
- Solo Mau nació mientras el comunicador aprendía a vivir sin pareja.
- El periodista no descarta una relación, pero asegura que no volverá a casarse ni a convivir.
Hasta 2021, Mauricio Ceballos (52) era uno de los comunicadores de la televisión ecuatoriana. Después pasó por la Prefectura del Guayas y ahora vive una nueva etapa como creador de contenido digital.
En sus redes sociales desarrolla Solo Mau, donde comparte videos inspirados en situaciones cotidianas. También conduce el minipodcast Ya valimos con Mau, realiza transmisiones en TikTok y presenta el formato Soy candidato y quiero ser.
Muchos lo identifican con la televisión. ¿Qué lo llevó a reinventarse en lo digital?
Veo a muchos creadores de contenido que no tienen formación. Yo soy periodista, así que decidí hacer videos de la vida cotidiana con humor. Me siento cómodo en este formato y más adelante me gustaría llevar esas historias a un monólogo. Un colega me preguntó si ahora era comediante y le respondí que no, que sigo siendo comunicador. Incluso hubo personas que me dijeron que lo bloqueara porque era un comentario con envidia. También hago el minipodcast Ya valimos con Mau, con invitados, y transmisiones en TikTok. Sinceramente, volver a la televisión no es algo que me quite el sueño.
En esta nueva etapa, sus videos muestran una faceta más relajada y divertida. ¿Descubrió un lado humorístico que el público no conocía?
Siempre he sido muy ocurrente. Me divierte hacer videos. Mi gran colaborador es Fernando Núñez, un empresario que me ha dado la mano. Grabo con él y disfrutamos mucho ese proceso.
Ese cambio coincidió con momentos difíciles en su vida personal. ¿Cómo los enfrentó?
Fue una etapa complicada, porque todo pasó muy seguido. En marzo del año pasado me separé de Rosa Cascante. Tengo cuatro hijos, Danna, Matías, Nicolás y Samuel. El menor (Samuel) nació de esa relación que llegó a su fin.
¿Un monólogo es el siguiente paso en su carrera?
Me gustaría estar en un escenario interactuando con la gente. Hay muchas experiencias que uno vive y que nunca cuenta. Hace poco hice una propuesta llamada Escuela de parejas. Yo soy el profesor y dicto tres materias: enamoramiento, matrimonio y divorcio, al que nadie quiere llegar. Yo ya tengo una maestría, voy por la segunda separación.
¿Ahora vive solo? ¿Qué pasó en su matrimonio?
Creo que simplemente se murió el amor. Un día me dijo que no estaba preparada para el matrimonio. Me sorprendió, después de seis años y medio con una persona, no se dice eso. No es mi interés polemizar, estamos en un juicio. Todo lo que diga o haga seguramente será usado en mi contra. El 6 de agosto será la segunda audiencia. Hay que ponerse de acuerdo con la manutención. Aunque estoy solo, no puedo derrumbarme. Por eso los contenidos Solo Mau tienen mucho significado para mí.
Son dos separaciones de pareja. ¿Qué lecciones le han dejado?
Mi primera relación fue de 18 años, la segunda de 6 años y medio. Ahora trato de ser mejor padre. Es lo que he aprendido. Al principio fue tenso, ya han bajado un poco las aguas.
Tras su separación, ¿qué pasó con la relación que tenía con los actores Cecilia Cascante y Martín Calle?
Antes compartía mucho más con ellos, Cecilia era mi cuñada, después de la separación casi no nos vemos. Es algo que suele pasar. No solo cambia la relación con la pareja, también con todo el entorno familiar.

Mauricio Ceballos cuenta cómo afronta su segunda separación y por qué convirtió la experiencia de vivir solo en contenido para redes sociales.
“Cuando me ven delgado creen que estoy enfermo”
Hace algún tiempo se sometió a una manga gástrica para bajar de peso. ¿Cómo ha sido su experiencia, considerando que este procedimiento suele generar opiniones divididas?
No he tenido ningún problema. No sufro de hipertensión ni de diabetes y sigo las recomendaciones sobre mi alimentación. Claro, si comes más de la cuenta, sí puedes tener complicaciones. Por eso es importante asesorarse bien antes de tomar la decisión. Hoy como de todo, pero en porciones adecuadas. No me dejo llevar por los comentarios negativos, porque muchas veces cuando ven a alguien delgado enseguida piensan que está enfermo.
¿Cree que el origen de su sobrepeso era más un tema emocional y de hábitos que de otra condición?
Tenía 88 libras de más. Como hacía reporterismo en la calle, picaba comida por todos lados. Además, mi madre era muy consentidora y siempre me tenía algo preparado para comer. Antes podía comerme un chaulafán completo con una Coca-Cola grande; ahora apenas unas ocho cucharadas. Siempre fui delgado. Incluso cuando viví cuatro años en Estados Unidos y trabajé en cocina, no subí de peso.
Lleva cerca de tres décadas en el periodismo. En ese tiempo, ¿alguna vez le han propuesto incursionar en la política?
Sí, no han faltado quienes me lo han propuesto.
¿Es una posibilidad que le interese?
La política es bien puerca. Solo incursionaría si tuviera mi propio movimiento, porque me gustaría ayudar a la gente. Creo que el país está cansado de la clase política tradicional.
“Me costó muchísimo aprender a vivir solo”
¿Después de todo lo vivido, todavía cree en el amor?
No me cierro a la posibilidad de tener una nueva relación, pero ya no quiero volver a casarme ni a vivir con nadie. Me costó muchísimo aprender a vivir solo. Se me venían a la cabeza muchos pensamientos tontos. Nunca estuve acostumbrado a estar solo. Mi madre, María Elena, era mi todo y, cuando falleció en 2021, sentí que una parte de mí también moría. Mi nana, Amada, falleció tres días antes que mi mamá.
¿Qué vio en Rosa?
Encontré mi refugio. Todo esto ha sido una experiencia muy compleja. Incluso hay amistades que teníamos en común y ella ni siquiera les responde cuando le escriben para saludarla. Son actitudes que no logro comprender.
¿Cómo reaccionaron sus hijos mayores cuando se enteraron de la separación?
Ellos aceptaron mi matrimonio a regañadientes. Ahora me dicen: ‘¿Te das cuenta, papá?’. Mi suegra nunca quiso que un hombre con tres hijos fuera la pareja de su hija, no quería que nos casáramos.