Día Mundial de la Visión 2026: detectar a tiempo para seguir viendo
Este 8 de octubre, Día Mundial de la Visión, recuerda que cuidar los ojos también protege la independencia. Los controles permiten detectar cambios importantes

Día Mundial de la Visión.
Lo que debes saber
- El Día Mundial de la Visión 2026 recuerda que algunos cambios avanzan sin síntomas
- Las cataratas se operan cuando afectan la lectura, la movilidad o el trabajo
- LASIK y PRK requieren evaluar la córnea, la graduación y la salud de cada ojo
El Día Mundial de la Visión 2026 pone el foco en la prevención, las cataratas y la cirugía refractiva. Una valoración oftalmológica permite detectar problemas, vigilar su evolución y definir el tratamiento según cada paciente.
Entretenimiento
La Banda Brava le canta a Guayaquil: concierto sinfónico gratuito por la Independencia
Alejandro Puga
Reconocer un rostro, leer un mensaje, caminar con seguridad o distinguir los colores son acciones que dependen de la visión. Aunque forman parte de la rutina, sostienen la autonomía, el trabajo y los vínculos. Cuidar los ojos significa conservar esas posibilidades.
El Día Mundial de la Visión se conmemora este jueves 8 de octubre. La campaña de 2026 mantiene el llamado #LoveYourEyes y coloca las experiencias de los pacientes, la participación de las comunidades y el acceso a la atención en el centro de la fecha.
La Organización Mundial de la Salud calcula que al menos 2.200 millones de personas presentan algún deterioro de la visión. En 1.000 millones de casos, el problema pudo prevenirse o todavía no recibe atención. Una consulta, un par de lentes o un tratamiento pueden cambiar la manera en que una persona estudia, trabaja y se relaciona con su entorno.

Foto referencial.
¿Por qué los controles visuales no deben esperar a los síntomas?
Los cambios en la visión suelen aparecer de forma gradual. Leer con más luz, alejar el celular o evitar conducir durante la noche pueden convertirse en hábitos antes de que la persona reconozca una dificultad.
Por eso, los controles con el oftalmólogo deben mantenerse aunque no existan molestias. La frecuencia depende de la edad, los antecedentes, los factores de riesgo y la presencia de enfermedades.
El seguimiento puede ser anual o semestral, según la indicación del especialista. Las personas con diabetes, hipertensión o alguna enfermedad ocular pueden necesitar revisiones con mayor frecuencia. Estas consultas permiten identificar cambios y actuar antes de que comprometan la visión.
En el marco de la fecha, la Clínica Internacional de la Visión, CIVE, recuerda que el seguimiento debe acompañar las distintas etapas de la vida. Una valoración permite detectar alteraciones, actualizar la corrección óptica y establecer si un procedimiento es necesario.
Cada problema responde a condiciones diferentes. Por eso, cualquier decisión requiere un diagnóstico y una conversación sobre expectativas, riesgos y resultados.
Cataratas: no es necesario esperar a que estén maduras
La catarata aparece cuando el cristalino, la lente natural que permite enfocar las imágenes, pierde transparencia. La visión puede volverse borrosa, los colores pierden intensidad y las luces generan deslumbramiento.
También pueden presentarse halos o dificultad para conducir durante la noche. Estos cambios pueden afectar la lectura, el trabajo, la movilidad y otras actividades.
Uno de los mitos sostiene que la persona debe esperar hasta que la catarata esté “madura” para operarse. El momento de la intervención se determina por el efecto que la pérdida de visión tiene sobre la vida cotidiana.
Cuando la catarata limita las actividades o la independencia, se recomienda una valoración. No desaparece con gotas, pastillas ni tratamientos caseros.
La cirugía permite retirar el cristalino opaco y colocar una lente intraocular. El tipo de lente se selecciona según la salud del ojo, la presencia de astigmatismo y las necesidades del paciente.
El mito: las cataratas deben estar “maduras” antes de operarse.
El dato: la cirugía puede considerarse cuando la pérdida de visión interfiere con las actividades, después de una valoración oftalmológica.
- Cirugía refractiva: la valoración define quién puede operarse
La cirugía refractiva comprende procedimientos como LASIK y PRK, destinados a corregir miopía, hipermetropía o astigmatismo. Su objetivo es reducir la dependencia de gafas o lentes de contacto, pero no todas las personas son candidatas.
La idea de que cualquier paciente puede operarse con láser forma parte de los mitos alrededor del procedimiento. Antes de tomar una decisión se debe revisar la estabilidad de la graduación, la forma y el grosor de la córnea, la producción de lágrimas, los antecedentes médicos y la salud ocular.
Entretenimiento
Jay Wheeler en Quito: entradas desde $40 para su único concierto en Ecuador
Alejandro Puga
Estos procedimientos tampoco detienen los cambios relacionados con la edad. Después de los 40 años puede aparecer presbicia, una condición que dificulta el enfoque de cerca y puede requerir corrección para leer.
La valoración permite conocer las posibilidades, establecer expectativas y elegir el procedimiento según cada caso.