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Diario Expreso Ecuador

Crítica de cine. Zona de riesgo: ¿qué pasa cuando una amenaza revela la fragilidad humana?

Una bomba de la Segunda Guerra Mundial desata tensión en Londres y pone a prueba la lealtad en Zona de riesgo, thriller dirigido por David Mackenzie

Zona de Riesgo, película dirigida por David Mackenzie, mantiene un buen ritmo y logra un bien gestado equilibrio.

Zona de Riesgo, película dirigida por David Mackenzie, mantiene un buen ritmo y logra un bien gestado equilibrio.CineMedios

Publicado por
Jorge Suárez

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Lo que tienes que saber

  • Una bomba de la II Guerra Mundial altera Londres y desata una carrera contrarreloj.
  • David Mackenzie dirige un thriller sobre lealtad, crimen y supervivencia]
  • Aaron Taylor-Johnson lidera la operación para evitar una tragedia

Zona de riesgo presenta una carrera contrarreloj en Londres tras el hallazgo de una bomba sin explotar de la Segunda Guerra Mundial. La película, dirigida por David Mackenzie y protagonizada por Aaron Taylor-Johnson, combina suspenso, acción y dilemas morales en una historia donde la lealtad y la supervivencia se convierten en los ejes centrales.

La trama se desarrolla entre operaciones de evacuación, intentos por desactivar el explosivo y un plan criminal que aprovecha el caos para ejecutar un robo. El filme apuesta por el misterio, los giros narrativos y una reflexión sobre los cambios que atraviesa el cine contemporáneo.

Una amenaza que altera el orden

Unos obreros de la construcción desentierran una bomba sin explotar, producto de la II Guerra Mundial. La han encontrado en Paddington, concurrida estación londinense. 

Mientras el ejército y la policía, bajo el mando de la superintendente Zuzana Greenfield (Gugu Mbatha-Raw), acordonan la zona y evacúan a los civiles, incluyendo a Rahim (Elham Ehsas) y sus padres. El mayor Will Tranter (Aaron Taylor-Johnson) y su equipo son enviados para intentar desactivar la bomba. 

La operación se complica cuando Tranter descubre un detonador temporizado que utiliza un toque magnético para relojes. Mientras tanto, los demás intentan construir un muro y con este amortiguar la explosión. 

En medio del caos, Karalis (Theo James) y sus secuaces, X, Y y Z, irrumpen en cierto banco localizado en el concurrido y popular Edgware Road. En el desconcierto perforan un espacio en el edificio contiguo para robar joyas y dinero. Un dron policial detecta su señal térmica desde el departamento de Rahim, lo que interrumpe la operación de desactivación de la bomba… el suspenso ha comenzado.

Zona de Riesgo, la crítica de Jorge Suárez

En el Hollywood del pasado, los apellidos complicados que pudiesen tener los aspirantes a la fama eran cambiados por seudónimos que fuesen más fáciles de escribir. 

Por ejemplo, el célebre coreógrafo Hermes Pan (1909-1990) se llamó en realidad Hermes Panagiotopoulos. Eso era un problema, así es que al firmar contrato quedó hecho… ¡Pan! Hacerlo ahora es imposible, pues todos quieren conservar sus apellidos, así es que nos quedaremos con Gugu y quienes sigan.

David Mackenzie, una dirección con buen ritmo

El escocés David Mackenzie dirige su filme con buen ritmo y equilibrio. Impone giros inesperados que mantendrán al espectador en momentos llenos de misterio, adivinanzas y, sobre todo, un punto de vista acerca de la lealtad.

Esa virtud, que en Zona de riesgo tambalea, da paso a una preocupante ambigüedad moral, que lleva a pensar que el nuevo cine está aplicando un estilo de filmación similar al de las cintas que producen las plataformas digitales. Situación que ya expuso Matt Damon y que meses atrás publiqué. Y esto afirma que el nuevo Hollywood empezó a cambiar en los últimos cinco años. Este largometraje (98 minutos) lo confirma.

Aciertos y desaciertos de Zona de Riesgo

Lastimosamente, el filme pudo ser mejor y la falla brota de su enmarañado guion, que lo aleja conceptualmente de su ruta para introducirse en el mundo gansteril, apartándose de su mejor camino. Este escollo se supera gracias a la excelencia de su grupo actoral, que ayuda a su valoración.

A su favor está la cinematografía impuesta, que es nítida y permite apreciar claramente las diferencias de su territorio: la gran ciudad y el terror que la sobrecoge, además de su inesperado final. Cabe destacar que la secuencia del robo está muy bien ejecutada, pues utiliza la evacuación como una fachada. No es Rififi, pero hace que la evoquemos.

  • Calificación: * * *  ½

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