Crítica de cine Digger: ¿hasta dónde puede llegar el poder cuando el mundo se derrumba?
Digger, dirigida por Alejandro González Iñárritu y protagonizada por Tom Cruise, aborda el poder, el desastre ambiental y la responsabilidad

En Digger, Tom Cruise encarna a Rockwell, un excéntrico millonario y magnate de la industria petrolera.
Lo que debes saber
- Digger provoca un desastre ecológico global tras una explosión en una plataforma petrolera.
- Tom Cruise interpreta a Digger Rockwell, un magnate petrolero que debe enfrentar las consecuencias.
- Alejandro González Iñárritu dirige Digger, una sátira sobre poder, corporaciones y desastre ambiental.
Digger, la nueva película dirigida por Alejandro González Iñárritu y protagonizada por Tom Cruise, plantea una crítica al poder de las élites corporativas a partir de un desastre ecológico provocado por la negligencia de un magnate petrolero. La cinta combina comedia negra, sátira social y una historia sobre las consecuencias de las decisiones de Digger Rockwell.
Tom Cruise interpreta a Digger Rockwell, un millonario de la industria petrolera que debe enfrentar las consecuencias de sus actos después de que una explosión en una de sus plataformas genera un tsunami global. El filme suma las actuaciones de John Goodman, Jesse Plemons, Sandra Hüller y Riz Ahmed, además de la fotografía de Emmanuel “Chivo” Lubezki.
Una sátira sobre el poder
Digger Rockwell (Tom Cruise), excéntrico millonario y magnate de la industria petrolera, considerado el hombre más poderoso del mundo, ignora una advertencia perentoria sobre la seguridad de una de sus plataformas, provocándose, por pura negligencia, un desastre ecológico masivo y sin precedentes.
La explosión, en una de sus bases, genera un tsunami global que amenaza con anegar la mitad de un continente. En lugar de asumir responsabilidades y las trágicas consecuencias de sus actos, bajo las órdenes del presidente de la República (John Goodman), deberá solucionar la catástrofe, Digger… Hasta ahí no más.
Un filme que divide
El relato se desdobla como si fuesen ironías encerradas en el género cinematográfico llamado film noir o comedia negra. Dirigida por el mexicano Alejandro González Iñárritu (Birdman, Óscar a mejor película, director y guion original en el 2014; El renacido, 2015, Óscar a mejor director; y uno especial por su instalación de realidad virtual en Carne y arena, 2017), el filme se convierte en una crítica feroz al deseo incontrolable de las élites corporativas.
La trama avanza bien, pero… ciertos espectadores se darán cuenta de que es un filme divisivo puesto que, pese a su excelencia y valentía, encontrará jueces que se irán en contra de ella.
Tom Cruise da una actuación fuera de serie, pues crea una de sus mejores actuaciones en su ya larga carrera, trayendo a la memoria sus grandes trabajos en Nacido el 4 de Julio (1989) y Magnolia (1999).
Verlo con prótesis faciales, 'panza cervecera' y un marcado acento sureño estadounidense logra que recordemos a Peter Sellers en Doctor insólito (1964). John Goodman, acertado, y Jesse Plemons, excelente. Igual Sandra Hüller o Riz Ahmed.
Un guion sobrecargado
El guion se vuelve ruidoso y sobrecargado, pretencioso, como si no tuviese confianza en la capacidad comprensiva, en la inteligencia de los espectadores y por ello explica todo. Nadie tiene que pensar, está puesta en la mesa (pantalla) y entonces escuchamos una sentencia dicha por el personaje que Riz Ahmed interpreta: “Lo que Digger le hizo al hielo, es lo que el capitalismo le está haciendo al alma humana”.
La apuesta visual, un festín
Capítulo especial genera el gran cinematografista mexicano Emmanuel 'Chivo' Lubezki porque hace de su arte un festín visual innegable. El diseño de producción y, como lo he dicho, la fotografía realizada con el sistema VistaVision es de primerísimo nivel y este, al igual que Tom Cruise, van camino al Oscar 2027. El primero por su tecnicismo y el segundo por su histrionismo.
- Calificación: * * * ½