Bella Hadid cumple 30 años: el lujo, la enfermedad y las causas sociales marcan su vida
Bella Hadid ha cumplido 30 años entre una carrera internacional, su lucha contra la enfermedad de Lyme y su activismo por Palestina y otras causas

A sus 30 años, Bella Hadid es una de las modelos más reconocidas del mundo, con campañas para firmas internacionales y una presencia activa en las redes sociales.
Lo que debes saber
- Bella Hadid cumplió 30 años el 9 de octubre de 2026 tras una década en las pasarelas internacionales.
- La modelo ha denunciado la situación en Palestina y otras crisis humanitarias a través de sus redes sociales.
- Bella Hadid ha contado cómo la enfermedad de Lyme afectó su carrera y cambió sus prioridades personales.
Bella Hadid llegó a los 30 años convertida en una de las modelos más reconocidas del mundo, con campañas para firmas internacionales y una presencia activa en las redes sociales. Sin embargo, su trayectoria también está marcada por la enfermedad de Lyme, los problemas de salud mental y su compromiso público con causas como la defensa del pueblo palestino y los derechos de las personas migrantes.
Entretenimiento
Bella Hadid revive a Jane Birkin en Cannes con el vestido más comentado del festival
Stefania Massa
La modelo estadounidense, hija del empresario de origen palestino Mohamed Hadid y de la exmodelo Yolanda Hadid, ha utilizado su plataforma digital para hablar de sus experiencias personales y denunciar conflictos humanitarios. Al mismo tiempo, ha replanteado sus prioridades profesionales y personales después de años de problemas de salud que afectaron su carrera y su vida cotidiana.
Bella Hadid: de las pasarelas internacionales a su propia marca
Nacida el 9 de octubre de 1996 en Washington, Bella Hadid creció en una familia vinculada al mundo empresarial y del entretenimiento. Su padre, Mohamed Hadid, construyó su fortuna en el sector inmobiliario, mientras que su madre, Yolanda, desarrolló una carrera como modelo y ganó popularidad televisiva.
Bella creció junto a sus hermanos, entre ellos Gigi Hadid, quien también alcanzó reconocimiento internacional en la moda, y Anwar Hadid. Antes de dedicarse plenamente al modelaje, Hadid practicó equitación y aspiraba a competir en los Juegos Olímpicos de 2016.
Su carrera despegó durante la adolescencia. En 2014 debutó en la Semana de la Moda de Nueva York y, dos años después, participó en el desfile de Victoria's Secret. Desde entonces, trabajó con marcas como Chanel, Givenchy y Marc Jacobs, además de protagonizar campañas publicitarias para firmas de alcance mundial.
En 2024 decidió reducir su actividad profesional y establecerse en Texas, donde también desarrolló su marca de fragancias. Ese cambio coincidió con una etapa en la que buscaba reorganizar su vida lejos del ritmo habitual de las pasarelas.
Su compromiso con Palestina y otras causas humanitarias
La herencia familiar ha influido en el activismo de Bella Hadid. Su padre nació en una familia palestina y vivió como refugiado en Siria antes de establecerse en Estados Unidos. La modelo ha recurrido a sus redes sociales para expresar su apoyo a Palestina y denunciar el sufrimiento de la población civil.
En agosto de 2021 publicó un mensaje en el que aseguró: “No dejaré de hablar de la opresión sistemática, el dolor y la humillación que los palestinos enfrentan regularmente”. Desde entonces, ha mantenido su postura pública sobre el conflicto y ha compartido información relacionada con la situación humanitaria en la región.
En 2024, Adidas retiró una campaña publicitaria protagonizada por Hadid para promocionar una reedición de las zapatillas SL72, vinculadas a los Juegos Olímpicos de Múnich de 1972. La decisión se produjo después de las críticas recibidas por la elección de la modelo, debido al contexto histórico de aquel evento deportivo.
Ese mismo año, la modelo asistió al Festival de Cannes con un vestido confeccionado con una tela inspirada en la keffiyeh, pañuelo asociado a la identidad palestina. La elección fue interpretada como una referencia a sus raíces familiares y a su postura política.
Su activismo también se ha extendido a otros conflictos. Hadid ha compartido publicaciones sobre la guerra en Sudán, la crisis en la República Democrática del Congo y la situación de los inmigrantes en Estados Unidos. En sus mensajes, ha insistido en la necesidad de proteger a los civiles y defender la dignidad humana.
La enfermedad de Lyme cambió sus prioridades
Fuera de los focos, Hadid ha enfrentado durante años las consecuencias de la enfermedad de Lyme, una infección bacteriana que puede transmitirse mediante la picadura de garrapatas infectadas. Fue diagnosticada en la adolescencia y ha relatado cómo los síntomas afectaron su energía, sus actividades cotidianas y su capacidad para trabajar.
La modelo también ha hablado de sus problemas de salud mental. En enero de 2022 describió el impacto de la ansiedad y la depresión en su vida. En una entrevista con The Wall Street Journal, recordó: “Estaba pasando por un dolor físico y mental insoportable y debilitante, y no sabía por qué”.
Aunque en 2023 anunció una mejoría importante, su evolución posterior ha estado marcada por nuevos episodios de síntomas. En junio de 2026 volvió a compartir imágenes y mensajes sobre una recaída, en los que describió el agotamiento y las dificultades para realizar actividades cotidianas.
La experiencia la llevó a replantear la relación entre su carrera y su identidad personal. En una entrevista con Vogue Italia, explicó que había trabajado este tema en terapia y afirmó: “Mis éxitos y las cosas que hago en mi trabajo no equivalen a quién soy como persona, cuánto me quieren o cuán buena soy”.
A los 30 años, una nueva definición del éxito
Al celebrar su cumpleaños, Hadid ha expresado que su idea del éxito ya no depende únicamente de los contratos, las campañas o la presencia en las pasarelas. En una entrevista con la revista ELLE, explicó que ahora valora disponer de tiempo para su vida personal, cuidar de sí misma y compartir momentos con las personas cercanas.
“Ahora se siente mucho más simple. Es tener el espacio para despertar y realmente disfrutar mi vida, cuidarme”, señaló al hablar de sus prioridades. También relacionó esa transformación con la posibilidad de vivir de acuerdo con sus propias convicciones.
Su recorrido reúne dos facetas que conviven en su vida pública: la de una modelo que construyó una carrera internacional y la de una figura que utiliza su visibilidad para hablar de salud, conflictos humanitarios y derechos sociales.