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Diario Expreso Ecuador

El Falso 9: Adrián Siup lleva su personaje viral a su propia miniserie

El personaje viral de Adrián Siup salta de TikTok a una miniserie digital que explora, con humor, la conquista y las máscaras del amor moderno

Adrián Siup convierte al Falso 9 en una miniserie digital sobre conquista, humor y masculinidad.

Adrián Siup convierte al Falso 9 en una miniserie digital sobre conquista, humor y masculinidad.Cortesía

Alejandro Puga
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Lo que debes saber

  • El Falso 9 nació en TikTok y ahora tiene miniserie digital en YouTube.

  • Adrián Siup creó una comedia romántica sobre conquista, identidad y mentiras.
  • El influencer guayaquileño grabó tres capítulos en un solo día y con bajo presupuesto.

Adrián Mejía tiene 26 años, nació en Guayaquil y en redes es reconocido como Adrián Siup, aunque una parte de su audiencia ya parece haberle cambiado el nombre por otro: el Falso 9.

No es futbolista, no presume de goleador y tampoco sabe de jugadas técnicas, pero el fútbol es parte del ADN de su humor. Lo suyo es más peligroso para el ego masculino: agarrar los códigos del fútbol, la conquista, la inseguridad y el ‘macho alfa’ de internet para convertirlos en comedia.

El personaje nació en sus videos de TikTok y YouTube, donde Adrián encontró una mina narrativa en ese hombre que quiere conquistar, pero que no sabe muy bien si está jugando de delantero, de amigo comprensivo o de acompañante oficial al matcha.

El Falso 9 es exagerado, incómodo, calculador y, al mismo tiempo, demasiado reconocible. Por eso pegó: porque se burla de una masculinidad que a veces se toma demasiado en serio.

Ahora eso que era una broma (y un sketch) dio un salto más ambicioso con El Falso 9: El Origen, su primera miniserie digital. La historia convierte al personaje en el protagonista de una comedia romántica, con apuesta, doble identidad, chica difícil de impresionar, rival con ego y un protagonista que descubre que fingir también puede salirle caro. La serie explora cómo una mentira aparentemente inofensiva puede convertirse en una red de situaciones cada vez más complicadas.

En YouTube, Adrián Siup ya juega en una cancha con números para nada olvidables. Su canal cuenta con 440.000 suscriptores, 303 videos, y más de 111 millones de visualizaciones totales. Sin embargo, su meta está en no solo crear contenido viral, sino en producir y compartir con más talentos de del país.

El inicio en redes

Antes de que le gritaran “¡Falso 9!” en el estadio Monumental en un evento especial, Adrián Mejía era un chico que grababa casi en secreto para que su familia no lo escuchara. En 2017, cuando terminaba el colegio y todavía no sabía qué estudiar, abrió su canal de YouTube con una misión menos glamurosa que la fama: vencer la timidez y reconciliarse con su voz, algo que le causaba incomodidad en sus años de crecimiento.

Sus primeros videos seguían el molde de la época: sketches, temas escolares y humor de youtuber. Luego llegó la pandemia, y TikTok le cambió el panorama. Si en YouTube tenía cientos de vistas, en los videos cortos empezó a encontrar miles. Ahí entendió que debía hablarle al público local con códigos propios: la familia, el carro, la mascarilla y esa malicia ecuatoriana que no necesita subtítulos.

El golpe llegó con un video junto a su papá. Adrián decía una frase con mascarilla, él no entendía, se la quitaba y remataba la broma. El clip se acercó a los 40 millones de vistas y convirtió a su familia en parte de su comedia.

La masculinidad en modo comedia

¿Cómo nació el Falso 9?

Mi novia tiene una historia falsa en su cabeza. Ella dice que cuando me conoció pensó que yo era gay porque nunca me le fui de bola. Y yo le decía: ‘Eso no me hace gay, eso me hace respetuoso’.

¿Entonces el personaje parte de esa idea?

Sí, pero también de esos videos sobre el ‘amigo gay de tu novia’. Me salían muchos en TikTok y pensé: ¿qué tal si creo un personaje así? Al principio me daba miedo incomodar a alguien, pero luego entendí que el personaje no busca faltar el respeto, sino hacer comedia.

¿Qué es exactamente el Falso 9?

Es una contraparte del típico hombre que quiere hacerse el alfa. No es el chico que dice ‘todas son mías’. Es alguien que escucha, acompaña, entiende, va al spa, se toma un matcha. Y desde ahí conecta.

¿Los hombres se han sentido atacados?

Hasta ahora no he tenido comentarios malos. Al contrario, muchos lo toman en broma. Me dicen: ‘Voy a seguir los pasos del Falso 9’ o ‘Lección número uno del Falso 9’.

¿Cuándo notó que el personaje ya era más grande que un video?

Cuando fui al estadio de Barcelona para un partido de Ecuador. Caminé por la cancha y mucha gente me gritaba: “¡Falso 9!”. Me pedían fotos. Yo no lo creía, porque sigo siendo tímido.

Una miniserie pensada para YouTube

¿Por qué convertir ese personaje en una miniserie?

Yo ya tenía la idea de hacer una serie. En YouTube y Facebook funcionan mucho esas microseries. Siempre lo pensaba, lo decía, lo escribía, pero no me animaba. El personaje empezó a tener tantas vistas y tanto público que dije: ‘¿Por qué no hago una serie sobre esto?’.

¿Qué le dio el empujón?

Mi mánager, Ashley Contreras, me preguntó qué quería hacer este año. Le dije que una serie sobre este personaje, pero no sabía cómo hacerla. Ella me dijo: “Hazme el guion y yo me encargo de lo otro”.

¿Usted escribió los capítulos?

Sí. Me senté y escribí. Siento que soy una persona creativa; voy diciendo las cosas y me las imagino. Entregué los guiones de dos capítulos y luego se armó la producción.

¿Cómo consiguió al elenco?

Fue muy colaborativo. Busqué gente de Guayaquil, amigos actores e influencers. Les dije que no había paga, pero que si esto funcionaba y había segunda temporada, buscaríamos hacerlo mejor.

¿Cómo fue actuar con gente que sí tiene experiencia actoral?

Yo creé los personajes en base a cada uno. A Israel Vera lo puse como el galán, porque sabía que eso le podía salir natural. Allison Romero hizo de tía, que es un personaje que ella maneja muy bien. No quería que nadie se esforzara demasiado, porque estaban apoyándome.

¿Cómo fue el rodaje?

Se grabaron los tres capítulos en un día: mañana, tarde y noche. Fue intenso. Yo mismo compré las empanadas para el almuerzo. Fue una producción de bajo presupuesto, pero con muchas ganas.

¿Y el blooper más grande?

Fue culpa mía. Cambié el guion días antes del rodaje y pensé que había mandado la nueva versión. Allison debía grabar desde la mañana, pero ella tenía la versión anterior y pensaba llegar en la tarde. La producción me ayudó a reorganizar todo.

¿El resultado quedó como lo imaginaba?

Quedó mejor. Tal vez lo digo porque es algo mío, como un bebé, pero siento que si unes todas las partes parece el piloto de una serie ecuatoriana hecha con bajo presupuesto.

¿Cómo ha recibido la gente la miniserie?

Bien. Yo quizá me hice muchas expectativas, pero el primer capítulo llegó a unas 7.000 vistas, que igual son 7.000 personas. Los comentarios han sido muy buenos. Hubo alguien que escribió que entró esperando ver algo malo y terminó sorprendido. Estoy intentando que resulte más cuando esté en YouTube. Quiero grabar la segunda temporada.

¿Por qué Siup?

El Siup de su nombre en redes también tiene raíz futbolera. Adrián lo relaciona con el ‘Siuuu’, la celebración que Cristiano Ronaldo volvió popular en todo el mundo, y lo resume con una palabra propia: suiromanista.

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