Reclamo ciudadano
Pagaron por adelantado, pero siguen sin calles: la queja que apunta al Municipio de Loja
Más de $500.000 aportados, según registros de los residentes, años de espera y calles aún sin pavimentar marcan la situación del barrio Cacefca, en Loja

Calles de tierra y sin intervención marcan el abandono en el barrio Cacefca, donde vecinos aseguran haber aportado miles de dólares sin ver resultados.
Los puntos claves
- Desde 2021, los moradores han entregado más de $500.000 en aportes por la Contribución Especial de Mejoras para la pavimentación, pero las obras aún no se ejecutan en el sector.
- El proyecto quedó paralizado tras la terminación anticipada del contrato con la empresa encargada, lo que derivó en un proceso legal que sigue sin resolverse completamente.
- Mientras esperan una solución, los habitantes enfrentan calles de tierra con polvo en verano y lodo en invierno, lo que afecta su salud, movilidad y calidad de vida.
En el barrio Cacefca, ubicado al sur de la ciudad de Loja, la preocupación de sus habitantes crece con el paso de los años. Lo que en su momento fue una promesa de desarrollo y mejora en la calidad de vida, hoy se ha convertido en un reclamo colectivo. Los moradores aseguran que han cumplido con los aportes económicos necesarios para la pavimentación de sus calles, pero las obras aún no se reflejan en el territorio.
El problema se originó en 2021, cuando el Municipio de Loja incluyó a este sector dentro de un paquete de barrios que serían beneficiados con trabajos de pavimentación. La obra fue contratada con una empresa privada y tenía un plazo de ejecución de dos años. Sin embargo, el contrato no se cumplió y fue terminado de forma anticipada, dando paso a un proceso jurídico-administrativo que, hasta la actualidad, no se ha resuelto del todo.
En ese contexto, el Municipio implementó la figura de los denominados aportes voluntarios, una modalidad que permitía a los propietarios adelantar pagos para financiar la obra. Según las autoridades, estos aportes no eran obligatorios en una primera etapa y no generaban intereses ni sanciones. La intención era facilitar la ejecución del proyecto, que posteriormente se convertiría en una contribución especial por mejoras, ya de carácter obligatorio una vez concluida la pavimentación.

Moradores denuncian que han cumplido con pagos anticipados, pero el proyecto de pavimentación sigue sin ejecutarse
Aportes ciudadanos sin obras generan malestar
En la práctica, muchos moradores decidieron acogerse a este mecanismo y aportar económicamente con la esperanza de que la obra avance. El vicepresidente del barrio, Clever Chamba, señala que el compromiso de la comunidad ha sido evidente. “Aquí hay familias que han pagado el total del valor; otras han entregado montos importantes. En conjunto, el barrio ya ha aportado más de 500 mil dólares (desde 2021, según hemos cuantificado) y no vemos resultados”, afirmó.
El dirigente también cuestiona la falta de información sobre el destino de estos recursos y el estado real del proyecto. A su criterio, la situación ha generado una afectación directa no solo en la calidad de vida, sino también en la economía de los moradores. “Si una persona quiere vender su propiedad y no ha pagado, tiene que hacerlo obligatoriamente para concretar la venta, puesto que ese impuesto de contribución de mejoras es obligatorio (solo que quienes lo pagaron antes ahora no lo pagan)”.
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El problema radica en que quienes no han cancelado cuestionan la lógica de pagar cuando todas las calles están en mal estado. “¿Pero por qué pagar si la Alcaldía no ha ejecutado nada? No tiene sentido”, explicó Pool Andrade, residente.
Las condiciones del barrio evidencian el retraso. Las calles de tierra, con desniveles y deterioro, generan constantes problemas. Durante la temporada seca, el polvo invade las viviendas, afectando la salud de los habitantes, especialmente de niños y adultos mayores. En invierno, la situación se agrava con el lodo, dificultando el tránsito peatonal y vehicular.
Una moradora relató que las afectaciones son parte de la vida diaria. “Hay días en los que no se puede ni salir con normalidad. El polvo es insoportable y, cuando llueve, todo se vuelve un problema”, expresó. Otro habitante señaló que incluso el acceso de vehículos se vuelve limitado. “Muchos conductores prefieren no entrar por el mal estado de las vías. Esto nos afecta a todos”, comentó.
Las calles de tierra no son el único problema en el vecindario
A estas dificultades se suman otros problemas, como alcantarillas sin tapas, servicio irregular de agua potable y acumulación de basura en algunos espacios, lo que incrementa la preocupación de la comunidad.

La falta de obras mantiene al barrio entre promesas incumplidas y condiciones precarias de infraestructura. La insalubridad se suma al problema.
Desde el Municipio de Loja, la directora de Obras Públicas, Sandra Jerves, explicó que el retraso se debe a la terminación del contrato con la empresa encargada de la pavimentación. Indicó que este hecho generó un proceso legal que ha impedido continuar con la obra en los tiempos previstos.
No obstante, aseguró que la institución tiene previsto intervenir el barrio mediante administración directa, una vez concluyan los trabajos en otros sectores. Según lo indicado, actualmente se realiza el levantamiento técnico y la cuantificación de materiales necesarios, con el objetivo de iniciar el proceso de contratación pública en las próximas semanas.
Asimismo, reiteró que los aportes realizados por los moradores serán reconocidos cuando la obra se ejecute, ya que formarán parte de la contribución especial por mejoras. Es decir, quienes han pagado de manera anticipada no deberán volver a cancelar esos valores.
Pese a estos anuncios, la comunidad mantiene su postura crítica. Los moradores consideran que han esperado demasiado tiempo y que el esfuerzo económico realizado no ha sido correspondido con acciones concretas. En ese sentido, exigen mayor transparencia sobre el uso de los recursos y un cronograma claro que garantice la ejecución de la obra.