alerta
Terremotos de más de 7 grados en Venezuela, Colombia, Perú y Panamá, ¿cómo debe prepararse Ecuador?
En ciudades como Quito se alista un simulacro para los últimos días de octubre 2026; pero especialistas creen que hay que pensar en prevención

En 2024 se desarrolló un simulacro frente a un posible sismo, en Guayaquil.
El terremoto de magnitud 7,7 que enfrentó Panamá a las 12:56 del viernes 9 de octubre de 2026 otra vez puso sobre la mesa una pregunta en Ecuador: ¿podría ocurrir un sismo de gran magnitud en el país? En los últimos meses, otros movimientos sísmicos han sacudido a Colombia, Venezuela, Perú y México. Sin embargo, la sucesión de estos eventos no significa que un terremoto esté próximo a ocurrir en territorio ecuatoriano.
Internacional
Panamá después del terremoto: Tonosí sigue sin agua ni luz y bajo constantes réplicas
Redacción Expreso
Hugo Yepes, sismólogo y vulcanólogo, ha explicado que los terremotos no se pueden predecir y que un sismo en un país no desencadena automáticamente otro en una nación vecina.
"Si bien esos sismos no van a disparar el siguiente en Ecuador, hay suficientes fuentes sísmicas cargadas de deformación que pueden generar un terremoto en el país de aquí a 10 o 100 años, o en 10 meses", ha explicado.
La advertencia, por tanto, no apunta a anticipar una fecha para el próximo terremoto, sino a reconocer que Ecuador está expuesto a una amenaza sísmica permanente y que la preparación es fundamental para reducir sus consecuencias.
Quito se prepara para un simulacro
En ese contexto, el Municipio de Quito convocó a un simulacro para el jueves 29 de octubre de 2026, con un escenario de sismo de magnitud entre 5 y 6. Según la Secretaría de Seguridad, el ejercicio permitirá evaluar posibles afectaciones, así como los recursos logísticos disponibles y los protocolos de respuesta.
Internacional
Un terremoto de magnitud 7,6 sacude Panamá: advierte de posibles "olas peligrosas" en Ecuador
Edison Andrés García Yépez
Sin embargo, la capacidad de las edificaciones para resistir un movimiento sísmico resulta determinante, especialmente en una ciudad con construcciones de distintas épocas y condiciones estructurales.
En una entrevista anterior, José Salvador, ingeniero de la Entidad Colaboradora de Proyectos (ECP) del Colegio de Arquitectos de Pichincha, advirtió que Quito vive bajo una amenaza sísmica permanente. También señaló que no existe un estudio que permita determinar, de manera integral, cuáles edificaciones podrían sufrir daños graves, moderados o leves ante un terremoto.
Desde 2015 está vigente la Norma Ecuatoriana de la Construcción (NEC), que establece requisitos mínimos de seguridad para las edificaciones frente a eventos sísmicos.
La norma existe para reducir el riesgo de colapso y proteger la vida de los habitantes: ante un sismo leve, las construcciones no deberían presentar daños relevantes; ante uno severo, deberían permitir la evacuación y preservar la vida, aunque puedan sufrir daños estructurales.
En Quito, como en otras ciudades del Ecuador, hay numerosas edificaciones informales cuya seguridad estructural puede ser incierta.
Yepes ha insistido en la urgencia de impulsar un programa de reforzamiento estructural que articule a los municipios, los propietarios de viviendas y edificaciones, y los ingenieros. El objetivo sería identificar las construcciones más vulnerables y establecer medidas para reducir los riesgos antes de que ocurra un terremoto.
Hasta el cierre de esta nota no fue posible tener una respuesta del Instituto Geofísico.