SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

¿Y si hoy fuera la última vez que sostienes un periódico entre tus manos?

Opinión |Una reflexión sobre costumbres que dejamos atrás con el avance digital y el valor de aquello que todavía podemos abrir y sentir entre las manos

DAME PIE DE FOTO
El periódico impreso conserva una experiencia que las pantallas no pueden replicar: abrirlo, doblarlo, compartirlo y sentir sus páginas entre las manos.

DAME PIE DE FOTO El periódico impreso conserva una experiencia que las pantallas no pueden replicar: abrirlo, doblarlo, compartirlo y sentir sus páginas entre las manos.Referencial - Canva

Giannella Espinoza

Creado:

Actualizado:

Hay cosas de las que nunca nos despedimos porque creemos que siempre van a estar ahí. Nadie toma un periódico pensando: “tal vez esta sea la última vez”. Lo abres, lo doblas para leer más cómodo, buscas una página, lo dejas sobre la mesa y, horas después, alguien más lo recoge. “Pásame Economía”. “Pásame Opinión”. “Mira esta noticia”. “Cuando termines, me lo das”.

Hubo un tiempo en que hasta lo recortábamos. Una noticia importante, una fotografía, una columna. Guardábamos esos pedazos. Coleccionábamos ediciones. Si viajábamos, comprábamos un periódico para descubrir cómo se contaba el mundo desde otro lugar. Y si algo valía la pena compartir, no mandábamos un link o una captura: se lo poníamos a alguien en las manos.

Muchas de esas costumbres se han ido perdiendo, pero el periódico sigue ahí. Todavía llega a las casas, se abre sobre una mesa, se dobla, se comparte y pasa de unas manos a otras. Quizás por tenerlo todavía tan cerca no nos hemos detenido a pensar en lo que significa.

Cambiamos las páginas por pantallas sin darnos cuenta

Mi vida laboral empezó escribiendo en EXPRESO. Pasé por casi todas sus secciones y aprendí a hacer periodismo pensando en páginas que al día siguiente alguien sostendría entre sus manos. Hoy trabajo en sus contenidos digitales y miro hacia adelante casi por instinto, como la tecnología nos obliga a hacerlo cada día, entre cambios de algoritmos, nuevas plataformas, políticas y formas de consumir información.

Y quizá por eso escribo esto con nostalgia, pero también con culpa. Porque yo también he ido dejando el papel. Cambié páginas por pantallas, recortes por capturas y ediciones guardadas por enlaces que probablemente nunca volví a abrir. Me entusiasmé tanto mirando hacia lo que viene que pocas veces me detuve a pensar en lo que iba dejando.

¿Y si algún día extrañamos aquello que todavía podemos tocar?

No quiero detener el futuro. Nunca habíamos tenido tanto al alcance de los dedos y, sin embargo, casi todo se siente igual debajo de ellos. Quizás por eso algún día extrañemos la textura de aquello que hoy todavía podemos tocar. Y qué paradoja sería que entonces la tecnología tuviera que imitar el papel para devolvernos una sensación que ahora apenas valoramos.

Así que, si estos días un periódico llega a tus manos, ábrelo. Dóblalo. Recórtalo. Guárdalo. Pásaselo a alguien. Haz todas esas cosas pequeñas que durante tantos años hiciste sin pensar. Porque ¿y si hoy fuera la última vez?

tracking