
Tras 175 años, las tortugas gigantes vuelven a Galápagos
Se trata de un híbridos de la especie de Floreana
En la Isla Floreana, en Galápagos, un grupo de guardaparques transportó cuidadosamente cajas de plástico con tortugas gigantes jóvenes. Estas crías representan descendientes de una especie que no se había visto en la isla durante 175 años.
Christian Sevilla, director de ecosistemas de la Dirección del Parque Nacional Galápagos, supervisó la liberación de 50 tortugas, que forman parte de un total de 158 que serán devueltas a la isla en los próximos días.
Las tortugas liberadas tienen entre 7 y 15 años y pesan entre 4,5 y 18 kilos. Se trata de un híbridos de la especie de Floreana, ya extinta, con linajes de la tortuga del Volcán Wolf y genes de las islas Santiago y Española.
Durante los últimos 15 años, un programa de cría desarrolló 720 tortugas híbridas, cuyo regreso a la naturaleza depende del trabajo de los guardaparques y conservacionistas.
La reintroducción de las tortugas es parte de un plan de 15 millones de dólares que incluye la eliminación de especies invasoras como ratas y gatos, así como la recuperación de la vegetación y la gestión del suelo. Según Penny Becker, directora de Island Conservation, estos esfuerzos han permitido el repunte de aves y la vuelta del rascón de Galápagos, ausente durante casi 200 años.

Beneficios para la comunidad local
El proyecto también beneficia a los habitantes de Floreana, cuya agricultura ha visto un aumento de hasta el 80 % en el rendimiento de los cultivos gracias a la reducción de ratas. Claudio Cruz, agricultor de 66 años, señaló que la conexión entre las tortugas y los lugareños es “fundamental” para la cultura de la isla, y destacó que las tortugas son inteligentes y capaces de comunicarse con quienes las observan.
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