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Cynthia Ceballos de Weisson: “Las mamás somos pilares emocionales para los hijos”
Madre de cuatro y líder educativa, habla sobre equilibrio, emociones y la importancia de formar niños más allá de las notas

Entre la maternidad y la educación, Cynthia encontró una misión: acompañar, contener y guiar.
Lo que debes saber
- Para la Delegada del Directorio de la Unidad Educativa Balandra Cruz del Sur, educar también implica cuidar las emociones.
- La maternidad cambió su forma de entender el liderazgo y la educación.
- Además, el autocuidado se convirtió en parte de su forma de liderar.
Hay mujeres que lideran decisiones, y otras que sostienen emociones. Cynthia Ceballos de Weisson hace ambas cosas. Delegada del Directorio de la Unidad Educativa Balandra Cruz del Sur, su historia empieza lejos de los cargos: hace más de quince años, en otra institución educativa, donde comenzó en un aula como pasante. Luego fue profesora, o “tía”, como cariñosamente las llaman en las escuelas, creciendo entre niños y experiencias que terminarían moldeando su forma de ver la educación.
Hoy, esposa y madre de cuatro hijos, Cynthia entiende, desde su rol académico y personal, la importancia de una formación integral. “Las mamás somos esos pilares emocionales para los niños”, dice. Y desde ahí construye una mirada que traslada tanto a casa como al colegio: una educación que no se mide solo en notas, sino en bienestar.
Ser mamá también le enseñó algo que ningún posgrado podría: la flexibilidad. “Nada es perfecto”, repite, con la serenidad de quien dejó de buscar el control absoluto. Hoy, su enfoque, en casa y en el trabajo, es otro: adaptarse, resolver, avanzar. Y, en ambos lugares, la esencia se mantiene. “Soy la misma persona”, afirma, una mujer que puede ser cercana y también firme.
Pero su forma de maternar no gira en torno a estándares. Habla de algo más profundo: valores. “Las notas no te definen… lo más importante, y se lo digo no solo a mis hijos, también a los estudiantes, es ser buena persona”, asegura. Porque, al final, Cynthia no separa sus roles: los entrelaza. No solo dirige, también cuida.

Madre de cuatro, Cynthia asegura que el verdadero aprendizaje también nace en casa.
“Cuidar de una misma es parte de ser mamá“
Detrás de la mamá de cuatro (13, 10, 8 y 5 años), y de la mujer que hoy lidera, hay también una pausa que ocurrió años atrás y que terminaría marcando su forma de asumir los desafíos que hoy tiene al frente. En medio de su carrera como profesora, llegó un momento de pausa. Y en ese silencio, poco común en mujeres que lo sostienen todo, se encontró con una verdad incómoda, pero necesaria: “Me di cuenta de que me había dejado en último lugar”.
Volver a sí misma fue su punto de partida. Retomó lo que había quedado relegado entre responsabilidades: leer, caminar, escucharse. “Hoy sé qué cosas me ayudan a estar en paz”, dice.
Y esa claridad, con el tiempo, se convirtió también en un mensaje para otras mujeres que, como ella, intentan sostenerlo todo: “Que busquen equilibrio, pero desde el autoconocimiento. Saber cuánto vales, qué puedes dar y qué necesitas. A mí me costó mucho entenderlo, pero es clave”.
Desde ese balance llegó el siguiente paso: un nuevo reto profesional en la unidad educativa donde trabaja actualmente, que apareció sin buscarlo, pero para el que ya estaba lista. Lo asumió con claridad, pero también con límites. “Mi maternidad y mi tiempo personal son prioridad”, afirma. Y es ahí donde su historia toma otra dimensión: en esa capacidad de equilibrar y de darse espacio como mujer sin culpa. Porque, al final, hay una certeza que hoy la acompaña: “cuando una madre está bien, sus hijos también lo están”.