
Zenit, la pequena colonia argentina
El Zenit, equipo líder de la liga rusa, se convirtió en la última semana en una auténtica filial del fútbol argentino con el fichaje de cuatro jugadores de ese país, a los que aún podría sumarse alguno más en breve.
El Zenit, equipo líder de la liga rusa, se convirtió en la última semana en una auténtica filial del fútbol argentino con el fichaje de cuatro jugadores de ese país, a los que aún podría sumarse alguno más en breve.
La llegada el lunes pasado de Matías Kranevitter, proveniente del Atlético de Madrid, se sumó a las anteriores del defensa Emmanuel Mammana, el centrocampista Leandro Paredes y el delantero Sebastián Driussi.
Los tres últimos fueron el pasado domingo titulares en la victoria aplastante del Zenit ante el Spartak (5-1), en la que los tres tuvieron una actuación bastante destacada.
Mammana, quien jugó en el 2016 en el Lyon y ya ha sido tres veces internacional con la Albiceleste, pese a sus 21 años, era una petición expresa del nuevo técnico del club ruso, el italiano Roberto Mancini, quien también conocía muy bien a Paredes, ya que el jugador criado en la cantera de Boca Juniors llegó a Italia en 2014 y vistió la camiseta del Chievo, Émpoli y Roma.
Por su parte, Driussi (River Plate) ya marcó dos goles en sus primeros cuatro cotejos en el equipo de la antigua capital imperial rusa y el domingo dio a Kokorin la asistencia que abrió la goleada ante el Spartak.
Según la prensa, el Zenit se gastó $ 73 millones en esos cuatros jugadores, cuyo rendimiento ha llevado al presidente del club, Serguéi Fursenko, a apostar en un futuro por la victoria en la Liga de Campeones.
Mancini, que prometió esta temporada trofeos, quiere centrarse en ganar el título de liga para regresar el próximo año a la Champions, de la que el Zenit ha estado ausente desde 2015, sin despreciar la Liga Europa.
En Rusia algunos ya bromean con que ha sido el mismísimo Leo Messi quien ha ordenado a los futbolistas argentinos que emigren a Rusia para preparar el asalto al Mundial.
Y es que el Zenit, que había adoptado una política más conservadora en los últimos años tras gastarse en su momento la friolera de 100 millones de dólares en Hulk y Witsel, ha invertido este año más dinero que los restantes quince equipos del campeonato ruso.