La salud sigue enferma
Nadie suponía que el cambio de la ministra de Salud, hace poco interpelada en calidad de exfuncionaria, solucionaría todos los problemas del sector pero, que así no ocurra no deslegitima el esfuerzo cumplido por los legisladores interpelantes. Sin duda, el debate escenificado en la Asamblea Nacional ha permitido poner en primer plano las falencias a superar y ahora es posible establecer prioridades.
Una de ellas, clave, es contar con un nuevo Código de Salud cuya aprobación continúa dilatándose, y todo hace presumir que así seguirá ocurriendo, dado que los legisladores tienen urgencias propias de los compromisos derivados de las líneas de crédito recientemente recibidas por el Ecuador.
La crisis económica, si no se la maneja adecuadamente, agravaría la crisis del sector Salud. Sin embargo, se mantienen asuntos pendientes de salida rápida, tal cual la tristemente célebre tabla de las drogas, que favoreció el microtráfico. Por el estilo, no puede continuar la compra de medicamentos a punto de expirar o falsificados, que se ha podido observar en algunos hospitales públicos bajo administración del IESS. Otro asunto grave por sus repercusiones en el futuro es la crisis de nutrición que afecta a nuestros niños, que bien podría solventarla una buena política alimentaria y nutricional.